Asumir los desafíos

Patricia Martín
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'Los diez lugares' de Fernando Correa, empresario.

Asumir los desafíos - Foto: Rosa Blanco

Fernando Correa García (Guadalajara, 1956) estudió Formación Profesional  en Automoción, pero su verdadera formación personal y profesional fue en Vicasa, en La Granja. Después se embarcó, junto a su mejor amigo, en la aventura técnica de poner en marcha Taller Imagen, antes imprenta Herranz, siendo capaces de cambiar a una forma diferente de imprimir. Desde 1992, se dedican al sector  de la construcción, donde tras «el revolcón» de la crisis, hoy van respirando y siguen con la misma ilusión.

1. Restaurante Kano, en Guetaria (Guipuzcoa). Por su trato amable y su calidad en los productos le convierten para él en uno de los mejores restaurantes que conoce. Además, hay que añadir a todos esto que una vez al año le visita junto con un grupo de buenos amigos, que hace más de 30 años que comparten vinos, buenos alimentos y, sobre todo, muy buena armonía y cariño.
2. Mercados cerrados. Afirma que es muy complicado definir un comercio como tal y que prefiere los mercados cerrados que se pueden visitar en algunas ciudades donde es un espectáculo observar los productos típicos del lugar y si es una zona de pescado, más aún. 
3. El Postigo y el Alcázar. Elige el Postigo del Consuelo porque le gusta la perspectiva que ofrece tanto de la ciudad de Segovia como de la obra hecha por los romanos, sin olvidar, que fue en este lugar, donde “sin saberlo” se enamoró de la hoy es su mujer. También el Alcázar por su majestuosidad, situado entre dos valles, elevándose sobre ese montículo, cuando pasas por sus alrededores te sigue impresionando casi como el primer día. Cuando está en la zona monumental que es Segovia siempre echa de menos y le gustaría poder divisar, en la lejanía, chimeneas de industrias y movimientos de camiones porque «buena falta nos hace». 
4. El Barrio de San Lorenzo. Una elección basada en la singularidad, en las viviendas que rodean su emblemática plaza y por haber sabido perpetrar en el tiempo «ese sabor a barrio». Un ejemplo de que sus vecinos quieren a su barrio y lo cuidan.
5. Los Jardines del Palacio Real de La Granja. El mejor jardín de Segovia y su provincia sin duda está en La Granja de San Ildefonso que también cuenta con el mejor espacio verde que son sus alrededores.
6. Las Arenas. Espacios vinculados con su infancia puede ser cualquier lugar de Segovia, porque ha jugado y ha aprendido en cualquier parte de este sitio tan tranquilo, bonito, donde siempre se ha podido respirar civismo, amabilidad y cariño por parte de todos sus vecinos. Existe un paraje en especial que, poco a poco, se degrada por los cambios de hábitos de los que aquí vivimos, como es la playa de Las Arenas, sitio de encuentro de familias con bocatas y tortillas cuando aún el baño en el río Eresma estaba permitido
7. La Alameda del Parral. Se perdería en varios lugares: en la Alameda del Parral, en la Fuente de la Salud de la villa de Sepúlveda; en los alrededores de la Plaza Mayor de Segovia y, para una escapada de fin de semana, se iría al norte de España.
8. El interior de la Catedral de Segovia. Además de ser un templo religioso es todo un museo porque es sorprendente la cantidad la cantidad de obras de arte que atesora y la atmósfera que se respira en el interior de la Dama de las Catedrales. En su opinión, puedes hacer las visitas que quieras porque siempre te puedes fijar y encontrar en cosas diferentes, en pintura, escultura, las distintas capillas, el claustro ... Además de ser absolutamente recomendable la espectacular subida a la Torre de la Catedral.
9. La Plaza Mayor de Turégano. Hay muchos pueblos en la provincia que merecen una visita pero se queda con la Plaza Mayor de la villa de Turégano por sus características casas porticadas, el mercado, el saber sabido mantener las tradiciones durante tantos años o por la inigualable perspectiva de su Castillo, que afortunadamente se va, poco a poco, rehabilitando. 
10. La Cueva de Santo Domingo. Un lugar poco conocido y donde, de verdad, se respira paz es la Cueva de Santo Domingo. Explica que no hace mucho que conoció este lugar, pero desde el primer día notó esas sensaciones de tranquilidad y sosiego tan relajantes.