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Fallos en tramitación retrasan la radioterapia en Recoletas

Nacho Sáez
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El Consejo de Seguridad Nuclear no ha autorizado aún el acelerador lineal por deficiencias en la seguridad, entre ellas la falta de un supervisor con licencia para dirigir el equipo.

Instalaciones de la unidad de radioterapia creada por Recoletas en el Hospital de la Misericordia. - Foto: DS

El Hospital Recoletas de Segovia preveía empezar a tratar pacientes en su nueva unidad de radioterapia el 1 de noviembre, pero más de un mes después aún no ha puesto en marcha el acelerador lineal que ha importado desde Estados Unidos. La razón es que todavía no tiene la autorización necesaria del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), tal y como reconoció hace unos días el gerente de Asistencia Sanitaria de Segovia, Jorge Elízaga, con el que el hospital privado firmará un convenio para que los pacientes de la sanidad pública puedan ser tratados allí. Lo que no mencionó Elízaga –tampoco se le preguntó– son los motivos del retraso, que alcanza los dos meses si se toma como referencia la fecha de apertura a la que se comprometió Recoletas a principios de año.

Según fuentes del CSN, el grupo hospitalario no contaba con un supervisor con licencia vigente para el acelerador lineal cuando fue sometido a una inspección el pasado 2 de noviembre. Un requisito que este órgano gubernamental considera «fundamental» para el inicio seguro de la instalación. El artículo 55 del Reglamento de Instalaciones Nucleares y Radiactivas, contenido en el Real Decreto 35/2008, de 18 de enero, establece que es necesario contar como mínimo con un supervisor con licencia reglamentaria para liderar el funcionamiento de un aparato que emite radioactividad. Esa autorización ya ha sido solicitada por Recoletas, pero ahora el CSN debe estudiar que la persona demandante cumple las premisas exigidas para su concesión.

Tras ese trámite, los técnicos comprobarán que el equipo funciona de manera segura, ya que en la inspección llevada a cabo en noviembre detectaron otras deficiencias en la seguridad. Las fuentes del CSN consultadas no especifican cuáles son, pero subrayan que son fácilmente subsanables. «[Los responsables de Recoletas] saben lo que está mal y cuando comprueben que se han subsanado, se informará positivamente al pleno para que le den paso lo antes posible», remarcan. Esta misma semana el  pleno del CSN aprobó la notificación de la puesta en marcha de la instalación radiactiva de radioterapia del Hospital Universitario La Paz que se encuentra emplazada en el Hospital Carlos III. Un equipo híbrido de resonancia magnética y acelerador de radioterapia capaz de emitir fotones de 7 MeV (megaelectronvoltios).

El de Recoletas en Segovia es de última generación. En concreto un Varian TrueBeam, que está considerado el acelerador lineal más preciso, fiable y completo que existe, según subrayaron los responsables del grupo hospitalario tras una reunión informativa con el delegado territorial de la Junta de Castilla y León, José Mazarías, la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, la presidenta provincial de la Asociación Española Contra el Cáncer, Ana Sanjosé, y el fundador movimiento ciudadano 'Radioterapia en Segovia ya', Julio Misis. La inversión se ha situado en los cuatro millones y medio de euros, aunque incluye también las obras de las consultas para radioncólogos y radiofíscos y la remodelación de los accesos.

Será la primera unidad de radioterapia en Segovia. El emplazamiento de la pública está previsto en la segunda infraestructura hospitalaria que la Junta construirá en las fincas adyacentes al Hospital General, aunque aún no tiene ni proyecto. Para mejorar las penosas condiciones que tienen que soportar los pacientes que se tienen que someter a radioterapia, obligados a desplazarse a otras provincias, la prioridad de Sanidad es firmar el convenio con Recoletas en cuanto su acelerador lineal tenga la luz verde del CSN, que asegura que su actuación en este procedimiento ha cumplido en todo momento con los plazos marcados por su normativa.