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El cereal continúa sufriendo

Sandra Segovia
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Unión de Campesinos estima unas pérdidas de hasta un 50% de la cosecha en Segovia por las altas temperaturas

El cereal continúa sufriendo - Foto: Rosa Blanco

La cosecha segoviana ha sufrido con creces esta temporada las inclemencias meteorológicas. A principios de año, Unión de Campesinos de Segovia (UCCL) alertaba de la escasez de precipitaciones y de lo que eso conllevaba: un desarrollo irregular en el cultivo del cereal. Y, a pesar de que la lluvia volvió, no fue suficiente. Ahora, al problema de la falta de agua se suman las elevadas temperaturas que ha padecido la provincia durante el mes de mayo.

El presidente de la Unión de Pequeños Agricultores de Segovia (UPA), Pedro Matarranz, ha señalado que «la semana del 16 al 22 de mayo ha hecho mucho calor, tanto que el campo no lo soporta», por lo que a estas alturas «hay sitios que ya no merece la pena segarlos». Esta opinión la comparten desde UCCL, lamentando que «los más de 30 grados que ha llegado a marcar el mercurio en la segunda quincena del mes de mayo han hecho que en la provincia de Segovia la pérdida de cosecha varíe entre  un 30 y un 50 por ciento». 

trigo. Según revela Matarranz, el trigo es el cereal más afectado, ya que la cebada «tiene más aguante» y que, debido al calor y la falta de humedad, desde la organización vaticinan que «el peso que pueda tener el grano sea menor de lo normal porque se pierda mucha espiga». 

A esto, Matarranz desvela que se añaden otros problemas, como los ataques de plagas de hongos en los campos de trigo. Una dificultad que también destacan desde UCCL, asegurando que «los importantes problemas por plagas y enfermedades están asolando los cultivos, e indudablemente van a contribuir a mermar las cosechas».

Ambas organizaciones coinciden en que estos contratiempos se agravan con la subida de los costes de producción en abonos, herbicidas o semillas, además del aumento del precio en la electricidad o el gasoil. En cifras, desde UCCL remarcan que desde el pasado año ha aumentado en más de un 80 por ciento el coste de los fertilizantes y fitosanitarios, un 77 por ciento la electricidad y hasta un 215 por ciento en lo que se refiere a gasoil, algo que «no ha sido compensado por la baja cosecha con independencia de que el precio del mercado esté a la alza». 

El presidente de UPA afirma que la zona de la provincia que más está sufriendo estas altas temperaturas es la de Santa María la Real de Nieva, además de que en otras a pesar de que soportan más el calor, la escasez de lluvias hace «que vayan cayendo». Aunque hay cultivos que sí que se han podido salvar, como es el caso del girasol sembrado antes del 15 de mayo, que ha tenido la suerte de nacer bien porque hubo unas fechas en las que llovió ligeramente pero, según UCCL, «lo que se sembró después en su mayoría aún no ha nacido y, si no llueve, tendrá problemas importantes de nascencia». En cuanto a la superficie de pasto, la falta de precipitaciones, sobre todo en invierno, también ha mermado considerablemente la producción de hierba y ahora está «totalmente seco» aunque desde Unión de Campesinos esperan que se recupere en el momento en que «llueva en condiciones». 

Castilla y león. La situación que se vive en Segovia también se extrapola al resto de los campos españoles. El presidente de Asaja Castilla y León, Donaciano Dujo, ha vaticinado una cosecha «mala» de cereal, tanto en Castilla y León como en España, que «no cubrirá los elevadísimos costes de producción» actuales. Además, ha advertido de que,a nivel autonómico, Segovia es una de las provincias más castigadas, acompañada de León, Zamora, Salamanca, Ávila y el sur de Valladolid. Dujo pone como ejemplo para ilustrar la evolución de los costes de producción que una hectárea de cereal hace varios años tenía un coste de alrededor de 500 euros, mientras que «hoy se acerca a 1.200». De hecho, en una explotación de unas 160 hectáreas, «hay que preparar  200.000 euros para hacer un año agrícola, y esto es una barbaridad». 

Según los datos de Asaja, la cosecha de cereales de invierno de este año en Castilla y León sufrirá una caída del 20 por ciento, ya que se estiman unos cinco millones de toneladas frente a los 6,3 millones de media de los últimos años, una caída que se eleva hasta el 50 por ciento en determinadas zonas de la Comunidad, entre ellas Segovia, según la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos. Estas previsiones situarían a la cosecha de este año en la comunidad como una de las peores de los últimos 20 años, sólo por encima de las de los años 2005, 2006, 2009 y 2017 (la peor del periodo), y muy cercana a la de 2019. 

Por su parte, el coordinador de Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), Valentín García Fraile, asegura que hay zonas en las que se ha perdido «más del 50 por ciento» de la cosecha en relación con la pasada, y augura, al igual que el presidente de Asaja, una campaña «mala o muy mala» si no llueve en los próximos días y siguen subiendo las temperaturas.

En lo que respecta a los datos  ofrecidos por la Junta de Castilla y León, el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Gerardo Dueñas, ha manifestado que la previsión de cosecha de cereal de invierno para este 2022 asciende a 5,6 millones de toneladas, lo que significa un once por ciento por debajo de la media de los últimos cinco años y un nueve por ciento menor a la media de la última década. 

Dueñas ha afirmado que esta campaña se asemejaría a la de 2019 y estaría «lejos de la desastrosa de 2017», a pesar de que reconoce que esta campaña «a nivel pluviométrico ha sido nefasta» tras contar con «el octubre más seco de los últimos años» y un mes de mayo cuyas «altísimas» temperaturas «han llevado al traste las esperanzas de una buena producción», después de un marzo donde llovió «el doble de lo normal» y un abril con una pluviometría «normal». Todo ello reduce el promedio de producción a los 3.000 kilos por hectárea de cereal frente a los casi 3.600 del pasado año, lo que supone «un 23 por ciento menos».

No obstante, Dueñas ha señalado que entre el 12 y el 15 de junio se mantendrá una reunión para valorar la situación y tomar decisiones para apoyar al sector, como la bonificación de las líneas de préstamos de ayuda, la exención de las cuotas de la Seguridad Social o la petición que trasladarán al ministro de Agricultura, Luis Planas, para mantener una segunda reunión de la Mesa de la Sequía, tras su negativa a «traer más agua para el regadío de Castilla y León».

En lo que respecta al conjunto del territorio nacional, Asaja estima que la cosecha de cereales se verá reducida en un 21 por ciento respecto a la de 2021, lo que supone 4,1 millones de toneladas menos en comparación con los datos oficiales del año pasado.