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"No queremos que ningún segoviano se quede sin alimentos"

A.M.
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Exfuncionario de Correos, hace 20 años promovió el Banco de Alimentos de Segovia, llegando a ocupar actualmente la vicepresidencia de la Federación Regional, siendo también secretario de la Plataforma de Voluntariado de Segovia.

Rufo Sanz, presidente del Banco de Alimentos de Segovia - Foto: Rosa Blanco

El presidente del Banco de Alimentos de Segovia, Rufo Sanz Senovilla (Cuéllar, 71 años),  explica en esta entrevista que hay necesidades de alimentos en algunos sectores de la población que hay que cubrir, aunque reconoce que «la situación [de pobreza] va mejorando» respecto a cómo ha estado, y subraya que su organización no quiere que estas navidades «se quede ningún segoviano sin alimentos o pasándolo mal».

¿Qué le impulsó a promover el Banco de Alimentos de Segovia, hace 20 años?

En un viaje a Madrid me ofrecieron el periódico 'La Farola', cuya venta era una salida para la personas sin recursos, les dí  las cien pesetas de entonces que me pedían y les dije que se quedaran con él para que le pudieran volver a vender,  pero me insistieron… En las páginas centrales había un reportaje del Banco de Alimentos de Madrid, me llamó la atención y me puse en contacto con quienes lo llevaban,  en 'El Rastro', comenzando por colaborar con una de las llamadas 'Operación kilo', junto a un grupo de amigos de La Granja. Recogimos unos alimentos, se los llevé a Madrid en una furgoneta, volvimos a colaborar  y, cuando llegamos con una tercera entrega, nos dijeron que el índice de pobreza en Segovia era alto y había que echar una mano, por lo que creamos el Banco de Alimentos, desde la nada, en un pequeño local de mi padre y el vehículo propio. 

¿Cómo ha evolucionado?, ¿de qué forma organizan las entregas?

Al principio se repartía en algún barrio determinado, en Navidad, en las casas prefabricadas de la antigua carretera de Madrona. Luego ha ido evolucionando con la colaboración de asociaciones que entregaban los alimentos, que son quienes también conocen a las familias más directamente, para que llegue a quien realmente lo necesita. Con la pandemia tuvimos un bache porque se redujo el número de voluntarios, sobre todo personas mayores, y hemos tenido la suerte de que se nos ofreció un grupo de jóvenes, lo que nos permitió que no cerráramos y pudiéramos atender a familias en situación precaria.   

¿Qué cantidad de alimentos distribuyen al año?

Podemos calcular que pueden pasar de 50 toneladas, aparte de lo que se aporta a través del Fondo Español de Garantía Agraria, cofinanciado por el Fondo de Ayuda  Europea, con dos entregas al año por lo que podríamos estar hablado de un total de 70.000 kilos. En su conjunto los 54 Bancos de Alimentos entregaron a colectivos vulnerables, el año pasado, a través de 8.000 entidades benéficas, 160 millones de kilos.   

¿Ustedes no llegan a suministrar alimentos perecederos, es una asignatura pendiente?

Estamos en ello porque las familias lo necesitan pero recogerlos requiere tener unas cámaras adecuadas, vehículos isotermos y también medios para las asociaciones que los distribuyen. Lo poco que hemos entregado de perecedero se repartió en el mismo día porque se podía estropear. Hemos iniciado conversaciones con la Fundación Reina Sofía, entidades bancarias, organismos oficiales y empresas, para instalar unas cámaras de frío en las naves, el próximo año.  Ahora  los venimos ofreciendo a bancos de Ávila, Valladolid o Soria, pero el empresario de aquí lo aporta con el ánimo de que vaya a los segovianos. Somos una entidad que solo depende de las ayudas que recibe.    

Han llevado a cabo la 'gran recogida',  como cada noviembre, ¿qué resultados han tenido?

Debido al nuevo sistema que se ha utilizado por la Covid-19, a través de la donación en la caja de hipermecados y establecimientos más pequeños,  en vez de recibir los alimentos directamente,  los datos los centraliza la Federación Española de Bancos de Alimentos. Evidentemente el dinero recaudado en Segovia repercutirá aquí porque lo recogeremos en productos de alimentación, higiene personal y limpieza y, posiblemente, se acerque a las recogidas tradicionales que hacíamos, aunque haya sido diferente. 

¿Cómo se plantean la Navidad?

En estos días hemos estado planteado hacer un reparto especial de Navidad, añadiendo algún producto típico de la época, aún no se ha determinado cómo, dependemos de las organizaciones que reparten. La situación [de pobreza] va mejorando, lo estamos notando, aunque no con el nivel que nos gustaría pero tampoco en el índice tan bajo que hemos estado. En las familias se percibe el regreso a los puestos de trabajo, tras los ERTE, lo que pasa es que dentro de la provincia hay zonas más desfavorecidas, como el Nordeste, llegamos menos, no porque no queremos, dependemos de que haya organizaciones locales de apoyo. Vemos necesidades y queremos cubrirlas, aunque no sea al cien por cien,  porque no queremos que ningún segoviano se quede sin alimentos o pasándolo mal. Les pedimos que vayan a los servicios sociales que les correspondan, tanto en la capital como en la provincia, para que les pongan en contacto con las asociaciones a quienes entregamos los alimentos.       

Se han vivido momentos muy difíciles, tanto la crisis económica de 2008, como la pandemia, ¿ha tenido repercusión en el aumento de una mayor necesidad de algo tan básico como la comida?

Ha habido familias que han recibido ayudas que antes no necesitaban y han tenido que recurrir a nosotros. Con el nivel que tenemos de logística conseguimos la mayor variedad posible de productos. Vemos que las situaciones más extremas se van aplacando, lo que no quiere decir que no recibamos llamadas a diario de familias que lo pasan mal, por lo que les remitimos a los servicios sociales que, además, les pueden ayudar en otras cuestiones, como pagar menos en el recibo de la luz o ayudarles en el alquiler.      

¿Hay personas que prefieren pasar hambre a tener que recurrir a una ayuda de este tipo por sentir vergüenza a solicitarla?

Sí, desgraciadamente, les solemos conocer como los 'necesitados vergonzantes'. Hay que ponerse en su situación, he hablado con alguno de ellos y, por ejemplo, iban a comprar los fines de semana o los primeros de mes en el hipermercado y aprovechaban para merendar con los niños una hamburguesa, era como una forma de diversión y, de repente, cambia todo, pasan a llegar a casa con unas bolsas de alimentos que reciben de las asociaciones, resultándoles muy difícil hacer comprender a la familia que con eso había que comer, siendo menos de lo que compraban, y que se había acabado todo lo demás… 

¿En el lado contrario, hay personas que ven lo que se les entrega y lo tiran a la basura porque no lo quieren?

Nos duele mucho cuando nos mandan vídeos o fotografías de contenedores con productos que se han dado anteriormente, nos avergüenza, cuesta mucho trabajo conseguir alimentos, incluso los que tienen financiación europea.  Creemos que lo hacemos lo mejor posible, admitimos críticas por posibles errores, que los hay, pero hay que tener en cuenta que todos somos voluntarios.  

¿Cómo es la sociedad segoviana en cuanto a la solidaridad con quien tiene necesidades básicas?

Cuando tengo reuniones con otras provincias, estoy orgulloso al comprobar que Segovia siempre ha sido solidaria, marcando muchas diferencias, incluso en las últimas recogidas hemos ocupado la segunda o la tercera posición de los diez bancos que tenemos en Castilla y León. En esta época de pandemia se han hecho cosas que no podíamos ni pensar, hemos ido a pueblos a hacer recogidas directamente, enseñando también a los niños lo que es la solidaridad.

Cada vez  hay personas más abiertas a ayudar a los demás, hay que concienciar a los ciudadanos que ser voluntario es como ser tan importante como solidario. Nuestra meta no son cinco o veinte toneladas más, solamente tenemos una que es irnos y cerrar porque no nos necesiten y, desgraciadamente, vemos que hablar de eso es una utopía total, ahí seguimos tratando de ayudar al que lo necesita con nuestro agradecimiento al equipo de voluntarios, empresas, organismos o entidades bancarias. Creo que entre todos podremos lograr que, en estas navidades, haya personas que lo pasen algo mejor de como se encuentran ahora.