CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


El manifiesto

13/02/2021

Un grupo destacado de políticos e intelectuales, la mayoría de ellos del arco socialista, han hecho público un comunicado en el que exigen a Pedro Sánchez el “cese inmediato” de Pablo Iglesias como miembro del gobierno.

El texto es demoledor, el que lo ha redactado no ha escatimado argumentos que destrozan la imagen pública del vicepresidente segundo, desgranando sus últimas peripecias, entre las que se incluyen equiparar el “exilio” de Puigdemont al de los españoles que se vieron obligados a marcharse tras la guerra civil, sus últimas declaraciones sobre el déficit democrático de España, su apoyo actual al independentismo, el apoyo implícito a Eta en el pasado y ahora a través de sus connivencias con Bildu, así como su confesión de que le cuesta pronunciar la palabra España. En el manifiesto se denuncia textualmente la “chabacanería intelectual y moral del personaje”.

No se puede ser más duro con el líder de Podemos. Y eso que no entran en el terreno del papel que está jugando su pareja, a la que convirtió en ministra de Igualdad simplemente por el mérito de ser su pareja. Además de provocar un debate intenso entre las feministas de verdad con su polémica ley trans, que desde la parte socialista del gobierno han rechazado taxativamente, en las últimas horas ha propuesto una campaña para fomentar que las mujeres tengan las mismas posibilidades que los hombres para acceder en la universidad a carreras científicas y técnicas, lo que demuestra la ignorancia supina de la ministra. Y también la ignorancia supina de su equipo, elegido en función de las “facilities” que podían ofrecerle, entre ellas cuidar s sus hijos.

Pero vayamos al manifiesto. Nada gustaría más a la mayoría de los españoles que el cese de Pablo Iglesias, pero solo Pedro Sánchez puede cesarlo y apoya a su vicepresidente contra viento y marea. Lo ha hecho con declaraciones expresas, y también con el silencio atronador de ahora, cuando es un clamor que Iglesias disparata, inventa, amenaza, chantajea, miente, dice barbaridades, coloca a los afines aunque sean analfabetos, y hace propuestas inviables o que provocan vergüenza ajena.

Pero a Sánchez no le importa, señoras y señores firmantes. Le importa un bledo que su vicepresidente segundo contamine a su gobierno con sus insensateces y su falta de ejemplaridad. Tampoco le importa que en Bruselas miren con desconfianza a España por contar con un personaje en el gobierno que pretende utilizar las fórmula “coge el dinero y corre” con los fondos europeos; Sánchez, incluso ahora, podría conseguir acuerdos de gobierno con partidos serios si no fuera porque se resisten a compartir espacio con Podemos.

Desgraciadamente los manifiestos respaldados por gente cabal no afectan al camino que se ha marcado Pedro Sánchez. Esto solo lo arreglan las urnas … o que Sánchez asuma en algún momento que con Pablo Iglesias al lado no gana las próximas elecciones. Pero las sabe ganadas, porque nadie hace política inteligente en la oposición.