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Fogo Rock: "Se nos muere un proyecto"

D. A.
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La organización atribuye la decisión de suspender su festival de 2022 a diferencias con el Ayuntamiento de Ayllón por cuestiones como la cesión del campo de fútbol o las fechas

Fogo Rock: "Se nos muere un proyecto"

Fogo Rock anunciaba el pasado martes la cancelación de su festival de 2022 con siete meses de antelación (preveía celebrarse en julio) y con «muchas dudas» sobre su futuro por diferencias con el Ayuntamiento de Ayllón respecto a cuestiones como la cesión del campo de fútbol, la definición de las fechas o el apoyo de empleados municipales, entre otras. «Se nos muere un proyecto por el que hemos luchado durante cinco años», advertía la organización a través de un comunicado. «Y Ayllón pierde oportunidades, pierde cultura, impacto económico, impacto mediático, visitantes... Y sobre todo pierde la oportunidad de tener a gente dispuesta a apostar por su pueblo, mermando esa ilusión inexplicable que provoca el hacer cosas en tu casa y junto a los tuyos». 

Con sólo dos ediciones a sus espaldas (2018 y 2019), pero un lustro de trabajo con un par de veinteañeros al frente, el emergente festival del nordeste de Segovia había crecido hasta convertirse este año en el tercero de carácter privado de la provincia con más respaldo de la Junta, sólo por detrás de Titirimundi y el Hay Festival en la convocatoria de subvenciones resuelta el pasado mes de mayo. En proporción con su presupuesto no era una subvención grande, apenas 7.000 euros, pero era más del doble que en años anteriores, y la organización destaca que tampoco le ha faltado ayuda por parte de la Diputación.

La fuga, Porretas y Strenos encabezaron el cartel de la primera edición (27 de julio de 2018); y Mojinos escozíos, Celtas cortos y Sínkope el de la segunda (28 de julio de 2019). La tercera, que se iba a extender a dos jornadas, debió celebrarse los días 18 y 19 de julio de 2020 pero lo impidió la pandemia, cuando ya contaba con Loquillo, Rulo y la Contrabanda, Desakato y Reincidentes, entre otros grupos. Con un sorprendente presupuesto de 220.000 euros (más del 80% a expensas de lo que se recaudara por entradas y patrocinios privados) y previsión de registrar «unos 7.000 asistentes en un municipio de apenas un millar de habitantes», destaca desde la organización Jonás Sánchez. 

«La apuesta era ambiciosa», pero en este tiempo Fogo Rock ha generado una red de apoyo integrada por unas 40 asociaciones y 70 empresas. De hecho, este año, aunque tampoco ha podido celebrar el festival por la pandemia, ha promovido 78 conciertos repartidos por unos 25 pueblos del nordeste de la provincia.

De cara a 2022 sí que aspiraba a recuperar su formato de festival en el campo de fútbol de Ayllón, pero Sánchez asegura que no han podido alcanzar un acuerdo con el Ayuntamiento del municipio. Quedaban muchos meses por delante hasta julio, pero advierte que necesitaban definir la propuesta en noviembre para poder presentarla a la nueva convocatoria de subvenciones de la Junta, y se les ha pasado el plazo.

acuerdo «imposible». «Nuestro planteamiento era el mismo de otros años, pero el Ayuntamiento no estaba de acuerdo en nada», sostiene Jonás. «Mal por las fechas porque decían que no querían que afectara a fiestas de los pueblos de alrededor, cuando eso es prácticamente imposible, ya que en verano siempre hay fiestas en alguno. Mal también porque dicen que se estropeaba el campo de fútbol, y mal por el trabajo extra que pudiera suponer para los empleados municipales a nivel administrativo. Nos lo han puesto imposible», lamenta. 

«Total, que el caso es que no nos dijeron que 'no' al festival en ningún momento, pero han dicho 'no' a cada cuestión por pequeña que fuera», hasta agotarse el plazo de la convocatoria regional. «En 2022 haremos cosas, pero no el festival. El planteamiento cambia por completo porque los conciertos en otros pueblos los hemos entendido como actividades complementarias, para dar posibilidad a grupos que están empezando».

Jonás Sánchez asegura además que el problema no es exclusivo de Fogo Rock, sino de todo el movimiento cultural del municipio, por «una ruptura total» con el Ayuntamiento. La asociación Amigos del Medievo, por ejemplo, ya suspendió el pasado mes de junio la edición de este año del festival Ayllón Medieval, que solía celebrarse durante el último fin de semana de julio. Lo atribuyó a diferencias con el Consistorio durante los preparativos, así como al hecho de que, en este caso, se quedó además fuera de la convocatoria de ayudas a festivales de la Consejería de Cultura. «Nosotros también hemos caído ya», lamentan desde Fogo Rock. «Vamos a ver si otros colectivos que también están teniendo dificultades parecidas consiguen saca