TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Profesionalidad

27/09/2020

Una vez cada dos semanas, por no agotar al personaje y mantenerlo fresco como una lechuga, deberíamos inaugurar en el panorama futbolístico de este país una sección comunitaria llamada 'El rincón de José Luis', donde haríamos recopilación y análisis de las mejores frases de Mendilibar, técnico del Eibar.

Al final, hablamos de un tipo normal dentro de un mundo muy anormal, muy por encima de lo común y lo mortal: el fútbol de elite. Pero él ha mantenido siempre los pies en el suelo y el discurso, muy llano. Tengamos en cuenta que 'Mendi', a sus casi sesenta tacos, ha vivido todos los 'fútbols' que ha habido en este país: el previo a la 'ley Bosman' y a la conversión de casi todos en sociedades anónimas, en el que el jugador prácticamente era uno más en la calle y su profesionalidad consistía en no llegar tarde o borracho a los entrenamientos; el inmediatamente posterior, donde las televisiones empezaron a convertirse en una fuente más de ingresos (aparte de abonos y entradas, publicidad y quinielas), desestabilizando completamente el juego y abriendo brechas ya insalvables entre grandes y pequeños; y el actual, plagado de divos inaccesibles, esfuerzos medidos científicamente al miligramo y un rigor táctico que burocratiza el fútbol porque intenta asfixiar el talento individual.

Con todo eso metido en la cabeza y toda esa normalidad por bandera, preguntado por la guerra entre Tebas (LFP) y Rubiales (RFEF), dijo que «falta humildad y profesionalidad para llegar a acuerdos. Parece que el que la tenga más grande es el que va a ganar», y que alguien con su experiencia disponga de un micrófono y de libertad para decir lo que piensa todo el país (porque probablemente sea la verdad) es para reconocérselo y para desearle la UEFA al Eibar… si le dejan.