Segovia se desploma entre las provincias de rentas más bajas

D. A.
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En cinco años la capital ha perdido diez puestos y ya sólo tiene a ocho por detrás, mientras la provincia cae al 33 pese a los niveles de Trescasas, La Lastrilla o Palazuelos, en el top 20 regional

Segovia se desploma entre las provincias de rentas más bajas

«El pueblo más rico de Segovia es Navalmanzano porque su gente trabajará en unos sitios u otros con mayor o menor precariedad, pero invierte aquí y apuesta por quedarse». Así lo siente Pablo Ángel Torrego, el alcalde del municipio de Segovia de más de 1.000 habitantes con menos potencial económico: 17.549 euros brutos de renta media anual por cada declaración del IRPF, según el último informe de la Agencia Tributaria, publicado este mes con datos del ejercicio 2018 (el que se liquidó el año pasado). Bien puede caber el dicho de que «no es más rico quien más tiene, sino quien menos necesita». Tampoco está en debate la calidad de vida en unos u otros territorios porque no se analiza la relación con costes fijos básicos, sino los ingresos que recoge fundamentalmente el modelo 100 de la declaración anual del IRPF, sin más… ni menos. Y en el otro extremo económico de la provincia, los 29.660 euros de renta media bruta de Trescasas, donde la proliferación de viviendas unifamiliares ha supuesto un filtro de partida importante que ha atraído a vecinos con rentas por encima de la media, tal y como destaca su alcalde, Borja Lavandera.

Más allá del clásico contraste ‘pueblo rico, pueblo pobre’, si vive en Segovia y en su declaración de la Renta figuran ingresos anuales por valor de más de 23.607 euros brutos, computando remuneraciones laborales y otras fuentes como alquileres, al menos tiene el consuelo de estar por encima de la media provincial. La regional sube a 24.388 y la española a 27.632, cifra que en esta tierra sólo superan Palazuelos (27.692), La Lastrilla (28.887) y Trescasas (29.660). Tres excepciones dentro de una provincia que, si se compara con las demás, no sólo ocupa una posición modesta, sino que ha ido cayendo: a nivel regional, en cinco años (2013-2018) ha pasado de ser cuarta (sólo por detrás de Valladolid, Burgos y León) a séptima (sólo por delante de Ávila y Zamora); y a nivel nacional, de 23ª a 29ª de 48. No obstante, en este ranking faltan las provincias de las comunidades forales de Navarra y País Vasco por tener regímenes fiscales ajenos al de la Agencia Tributaria, de ahí que no aparezcan en la estadística, aunque en la práctica Segovia baja al puesto 33 sobre un total de 52 provincias, regiones uniprovinciales o ciudades autónomas.

Además, si se analizan los datos por capitales, Segovia, con 24.812 euros de renta media bruta en la declaración de 2013, era la cuarta de la Comunidad, sólo por detrás de Valladolid, Burgos y León; pero con los datos de 2018 es sexta con 26.076, sólo por delante de Palencia, Ávila y Zamora. Y a nivel nacional el desplome es todavía mayor, hasta el punto de que tenía 18 capitales por detrás en 2013 y en 2018 ya sólo eran 8, bajando así del puesto 34 al 44, si se da por hecho que las provincias vascas y navarra están también por delante.

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El caso es que las rentas han aumentado en Segovia en esos cinco años, pero no tanto como en otros territorios. La media provincial subió 1.580 euros, de 22.027 en 2013 a 23.607 en 2018 (+7,17%), mientras la regional alcanzaba los 1.902, de 22.486 a 24.388 (+8,45%) y la brecha con respecto a España se duplicaba al subir la media nacional 3.115 euros, de 24.517 a 27.632 (+12,7%). 

El ranking nacional por provincias lo lidera Madrid con 36.729 euros, 13.122 por encima de Segovia, y cierra la tabla Jaén con 19.795 euros a pesar de que incluso esa provincia vio crecer más su renta que Segovia: 1.980 euros (+ 11,1%) respecto a sus 17.831 de media en 2013.

En el ranking autonómico por provincias, de mayor a menor renta, están Valladolid (26.462), Burgos (26.154), Palencia (23.912), León (23.745), Salamanca (23.726), Soria (23.633), Segovia (23.607), Ávila (21.233) y Zamora (20.925).

Capitales. La capital de provincia de Castilla y León con más renta es Burgos (28.100), por delante de Valladolid (28.093), León (27.520), Soria (26.415), Salamanca (26.095), Segovia (26.076), Palencia (25.925), Ávila (25.593) y Zamora (24.627). Segovia, además, destaca por ser la segunda con menor subida en estos cinco años: 1.264 euros (+5,09%), cantidad sólo empeorada por León con 359, si bien ésta partía de una situación más privilegiada porque en 2013 aún era la capital de la Comunidad con mayor renta media bruta. 

También entre las capitales lidera el ranking nacional Madrid con 40.083 euros, por delante de Barcelona (38.696) y a un mundo de las más humildes: Almería (24.822) y, cerrando el ranking, una de Castilla y León, Zamora (24.627).

Sin embargo, aunque las capitales tienen rentas altas, hace años que suelen atraer más riqueza a sus entornos que la que ellas mismas ostentan, en consonancia con el desarrollo demográfico e inmobiliario de los anillos metropolitanos. En torno a Madrid, por ejemplo, hay hasta 14 pueblos con rentas más altas, empezando por Pozuelo de Alarcón (79.506 euros frente a los ya citados 40.083); y en el ranking municipal nacional, la capital española ‘sólo’ ocupa el puesto 37. 

Eso sí, dentro del top-25 de municipios de España, 22 son de Madrid o Barcelona y en lo más alto reina con pies de barro Matadepera, un pueblo a 38 kilómetros de la Ciudad Condal con una renta que triplica al siguiente, Pozuelo de Alarcón. Claro que sus abultados 218.788 euros se han erigido en el paradigma de las medias engañosas por la enorme disparidad del reparto real de su riqueza. En urbanizaciones apartadas del casco urbano de Matadepera viven unos cuantos millonarios y entre ellos el que fuera dueño de Cirsa, la popular empresa de máquinas tragaperras, hasta que se la vendió a un fondo norteamericano por más de 1.500 millones precisamente en 2018. Con vecinos así, sin duda que darían un buen salto los pueblos que cierran el ranking, ubicados por Extremadura y Andalucía con medias de 12.500 a 14.000 euros.

De vuelta a la tierra, a la segoviana, el alcalde de Trescasas ve motivos por los que su municipio figura en lo más alto del ranking de la provincia. «Casi todas las viviendas del pueblo son unifamiliares, pareados o adosados, y eso suele atraer gente con renta más alta que los bloques en altura», señala. Así se ha configurado «la tipología» de una localidad «con muchos funcionarios, gente que tiene pequeñas empresas, o con profesiones que les permiten trabajar desde casa o se desplazan a Madrid», valora Lavandera. Va en la línea de lo que opina su homólogo de La Lastrilla, segundo municipio segoviano en renta con 28.887 euros: «Sí que es verdad que tanto en la zona del Sotillo como en alguna otra hay muchos empresarios, directivos, abogados, médicos…», enumera Vicente Calle. «Pero tampoco es que se vaya tirando el dinero por las calles, que aquí hay de todo, también mucha gente obrera», matiza. 

A la alcaldesa de Ayllón, María Jesús Sanz, sí le sorprende que el suyo sea el segundo de Segovia con menor renta (18.832 euros). «Supongo que se notará que aquí la mayoría son pequeñas empresas, autónomos, gente jubilada… Aunque normalmente, al menos antes de la pandemia, buscabas gente para trabajar y no era fácil encontrarla», advierte. Problemas propios de un pueblo a una hora o más de cualquier capital.

El alcalde de Navalmanzano, por su parte, a una distancia sideral del paradigmático caso de Matadepera (17.549 euros frente a 218.788), admite que su pueblo puede ser «reflejo de la realidad pura y dura de la precariedad de los obreros». «Mucha gente trabaja en fábricas cercanas de jamones, piensos… Ya sabemos cómo están los sueldos. Aquí los que salen (en el informe de la Agencia Tributaria) son los que viven en el pueblo, gente honrada y trabajadora que es la que hace que las zonas rurales salgan adelante».

El Ayuntamiento de Navalmanzano, curiosamente, suele moverse en presupuestos anuales similares a los de Trescasas, algo más de 800.000 euros, y «a finales de este año o primeros del próximo» prevé sacar cinco viviendas protegidas, al tiempo que cuenta con «seis terrenos de autopromoción» para que el interesado se construya su vivienda. «Somos un pueblo amable que lucha por mantenerse o crecer, con guardería y otros servicios», valora. La calidad de vida, al fin y al cabo, no siempre está reñida con las rentas.