"El domingo no podemos pasar de las brasas al fuego"

JAVIER M. FAYA (SPC)
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El candidato del PP a la Alcaldía de Barcelona, Josep Bou, confía en remontar el próximo domingo las encuestas, que no le son nada favorables, y asegura que Ciudadanos habló con él

Cuando faltan tan solo unas horas para que finalice la campaña electoral, los populares de Pablo Casado esperan que los resultados del 26-M en Cataluña sean mucho mejores que los cosechados en las generales y los que señalan las encuestas. La Ciudad Condal es una plaza importante, aunque los conservadores nunca han tenido un gran papel. Ahora parece que está en juego si van a 'sobrevivir' allí y todo dependerá del empresario Josep Bou, una voz valiente ante el empuje de los independentistas, muy proclives al boicot de productos o servicios de quienes no piensan como ellos. 

¿Cómo se metió usted en este berenjenal? 

Hace cuatro años ya hice algo parecido al hacerme cargo de una asociación, Empresarios de Cataluña. Allí alerté del peligro que corríamos en el caso de que se produjera una secesión de Cataluña respecto de España. La situación ha empeorado porque la Alcaldía de Barcelona puede quedar en manos del secesionismo y el Consistorio puede ser utilizado ideológicamente por alguien que ya lo ha hecho, con una Generalitat en un estado de pseudorrebeldía. Quieren romper con España y en el plano económico es una barbaridad y en el sentimental otra. Barcelona se encuentra en una situación muy difícil y por eso he dado el paso, alguien tenía que hacerlo. Si todo hubiera estado bien, yo no me habría movido. Ya tengo bastante con mi trabajo y mis empresas.

Parece que Ernest Maragall puede ser alcalde. 

Y hay que evitarlo. Estos se alían: PDeCAT, ERC, la CUP...

Tampoco es que Ada Colau sea muy constitucionalista que digamos. 

No, pero es muy distinto lo que va a hacer esta gente, yo les conozco muy bien. Ada Colau no ha hecho nada. Es alcaldesa, qué le vamos a hacer (risas), con 11 concejales de 41, pero las cosas son como son. Yo no sé cuál es su músculo ideológico. Sinceramente, no creo que tenga ninguno. Es cierto que en la fachada puso la pancarta de Presos políticos, pero nada más. No ha hecho políticas separatistas, solo populistas. ¿Que le ha ido mal a Barcelona? Claro, pero sería mucho peor que los independentistas ganaran, pasaríamos de las brasas al fuego.

Dice que su lista es práctica, sobre todo, más que ideológica. 

Nosotros queremos hacer gestión con un criterio empresarial. De orden y control. El ayuntamiento está muy mal, aunque llega mucho dinero. 

Su obsesión ha sido rodearse de independientes. 

Yo no estoy afiliado al PP. Cuando Casado mueve ficha, me llama y nos vemos, yo de las primeras cosas que le digo es que soy independiente y seguiré siendo independiente. Sí que es verdad que tengo una estructura y una financiación que es el Partido Popular de Cataluña. Tuve plena libertad para hacer una lista de independientes, de gente válida, no de amigos, gente del partido o gente que se cobre los servicios prestados. No tengo mochila. Cogí los mejores y luego pregunté de qué partido eran. 

¿Qué problemas ve usted más acuciantes en Barcelona? 

El separatismo, el paro y la vivienda. Como empresario trabajaré duro para que las empresas vuelvan, se lo aseguro. Hay que apoyar a los empresarios y los trabajadores. Nosotros intentaremos solucionar los problemas, que para eso nos pagan, aunque yo no voy a cobrar.  

¿Cuándo habló con usted Casado? 

En noviembre. Me lo estuve pensando dos o tres semanas y hablé dos veces más con él. Yo dije muy claramente que soy independiente y quería independientes porque no soy una persona de partido, sometida a una estructura piramidal. Tampoco aspiro a ser un verso suelto.

Seguro que no le hizo mucha gracia que le dijera que quería una lista de independientes, con alguien del PP e incluso del PSC, como usted mismo ha dicho en otras entrevistas. 

Se equivoca usted. Él me entiende perfectamente. Cuando le conté lo que quería, su respuesta fue: "Dispón, Bou". Es una persona muy capaz, tiene mucho futuro por delante. Él no me impuso nada.   

Usted nació en Vic, bastión del independentismo. ¿Qué recuerdos tiene de niño? Seguro que no lo pasaron bien usted y su familia. 

No es así, créame. Fue bastión del carlismo históricamente. Desgraciadamente, en las zonas de más carlismo ahora hay más separatismo. Vic no era como es. Han cambiado como cambiaron muchas comarcas a partir de los años 80 y 90. Muchos de mis primos allí tienen el lacito amarillo, y son grandes personas. Les han vendido la 'republiqueta', les han vendido que el independentismo lo va a solucionar todo, como un Nirvana. Primero no les hablaron de España, luego les dijeron que España les robaba y después que España les odia. Allí es muy complicado no ser nacionalista. Viendo Vic no quiero que pase lo mismo en Barcelona. 

Si Barcelona tiene un alcalde independentista...

Se pondrá todo muy difícil para la ciudad, para Cataluña, el resto de España y Europa.

Dígame la verdad. ¿Le tentó a usted Ciudadanos?

No. 

Me parece rarísimo (risas). 

Directamente, Ciudadanos no me propuso lo que me propuso Pablo Casado.  

¿Pero hubo contactos entonces? 

He hablado con amigos de Ciudadanos. He hablado con Inés Arrimadas varias veces, y con Fernando de Páramo, pero no se me hizo ninguna propuesta. No hubo una propuesta en firme. 

¿Nunca le atrajo la plataforma independiente de Valls? 

Mucho. Durante unos meses dije en público, en nuestra junta de empresarios -de eso hace mucho-, que había que apoyar a Valls. Lo que ocurre es que no se puede estar en misa y repicando. Él es socialista y está dejando un hueco enorme, el centro derecha. A mí me pareció interesante ocupar ese espacio, y Vox otro. Y entre todos hacer crecer la base electoral. Si yo fuera con Valls, él no ganaría. Ahora vamos a ver qué pasa. Seguro que si necesita mis concejales para ganar, los va a tener, y al revés. Porque eso tiene que quedar claro, aunque yo no tengo afán político. Si ganas es por algo, no te puedes quedar como Cagancho en Almagro (risas). 

¿No quiere firmar un documento ante notario como hizo Mas?

Es mi palabra dada. 

En las redes sociales dicen que estuvo en Fuerza Nueva... 

En Cataluña cabemos todos. De mí han dicho de todo, quieren perjudicarme, me han puesto en la diana, como el enemigo del separatismo. Todo esto pasará. Yo tengo un pasado extremadamente limpio. Nunca estuve en Fuerza Nueva, sí en otros sitios, como el Frente de Juventudes... Yo ya tengo una edad y eran unos campamentos. Allí estaba Lluis Llach. Había más gente del PSOE que del PP (risas).

¿Considera a Vox de extrema derecha? Creo que lo han demonizado...

Un muchito (risas), ¿entiende? Vox no es de extrema derecha, es un partido de derechas. Cuando le atacan, descalifican a un partido constitucionalista que tiene cada dos minutos al Rey en la boca. Son constitucionalistas de cabo a rabo. Son más lacónico y más directos. Tienen más derecho que otros partidos que quieren saltarse el marco constitucional, soslayar la legalidad. Vox quiere cambiar la Carta Magna. Y ERC. Calma absoluta. 

Usted tiene 63 años. ¿No se considera mayor para empezar en política?

Estoy bien. Nunca he entendido por qué aquí la gente se quema. Con 60 años, con toda la experiencia que tienes encima, puedes dar mucho de ti. Mire la judicatura.

El exministro José Manuel García Margallo me contó en una entrevista una anécdota impagable de un debate en 1984 entre Reagan y Mondale, que le atacó por la edad que tenía (el republicano tenía 73 años y el demócrata 56). Y el futuro presidente le respondió: "Mire, no voy a hacer de mi edad campaña, pero le prometo que tampoco me voy a aprovechar de la juventud e inexperiencia de mis adversarios". 

Es estupendo (risas). A veces hay que contestar de esa manera, y con humor. Reagan tenía razón. Puede aportar mucho más. Y en España la gente se quema y no lo entiendo. Hay políticos que pueden dar mucho más de sí. Lo que hizo Borrell está muy bien, aunque ya se le nota la edad, no es lo que era. Es un pedazo de tío valiente. Hay que escucharle, sobre todo en el PSOE, porque el Partido Socialista era de centro izquierda, pero con Zapatero se escoró hacia la izquierda, y con Pedro Sánchez a la izquierda izquierda.

Yo creo que Santi Vila hubiera sido un gran fichaje en esa lista suya si no estuviera procesado. 

He comido varias veces con él. Es un hombre moderado, que pone cabeza. Puede aportar cosas interesantes y hay que escucharle. Lo malo es que le pilló de soslayo todo lo que pasó y está procesado, tiene una mácula. Es una pena toda esta gente que está instalada en el catalanismo, que luego derivó en el separatismo. Su posición es difícil. 

¿Si estuviera limpio lo hubiera reclutado? 

Hubiera hablado con él. Me confesó dos días antes de dimitir que lo dejaba. Es un hombre honesto, que cree en la ley. 

¿Teme que las ventas en sus empresas bajen?

Ya pasó cuando presidí Empresarios de Cataluña. Sufrimos un boicot endémico. Me preocupa que nos pase ahora, porque hablamos de un producto estupendo (pan, dulces) y son 80 trabajadores. Si no me quieren a mí, que no me quieran.

¿De verdad que no va a cobrar si sale elegido alcalde? 

Mi salario iría a ONG. No quiero chófer, ni protección... Ya tengo coche. Hay que limpiar, limpiar. Los problemas se arreglan con la Economía.