COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


El PSOE blanquea EH Bildu

22/05/2020

EH Bildu es un partido legal heredero por línea directa de las múltiples organizaciones que han tenido los independentistas vascos. Algunas de ellas fueron ilegalizadas por no condenar la violencia gracias a una ley de partidos que fue validada por la justicia europea. Cuando cambiaron sus estatutos y  renegaron de la violencia como instrumento político el Tribunal Constitucional relegalizó el independentistmo abertzale. Ahora bien, EH Bildu y sus dirigentes tienen una deuda con la sociedad vasca y española que es reconocer y pedir perdón por el daño causado y ese paso todavía no lo han dado, con lo que su déficit democrático es evidente. EH Bildu es la segunda fuerza política en el Parlamento vasco y cuenta con cinco escaños en el Congreso. Pero sigue sin renunciar a antiguos elementos de la kale borroka para intimidar a quienes consideran sus enemigos y no han dudado en atacar el domicilio de la líder del PSE,  Idoia Mendia

La decisión del PSOE y Unidas Podemos de firmar un pacto con EH Bildu por el que se comprometen a derogar en su integridad la reforma laboral aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy ha sido una sorpresa incluso para los sindicatos, y por supuesto para las patronales, porque un asunto de tanta relevancia en el mercado laboral debía ser objeto prioritario del diálogo social. Por supuesto que a CCOO y UGT la música les suena bien porque es su intención desde el mismo momento en que se promulgó y la llegada de la izquierda habría sus expectativas.

Que los partidos que integran el Gobierno de coalición hayan decidido dar la baza de una decisión de tanta trascendencia al independentismo vasco deberá ser explicado con mucho detenimiento porque tiene repercusiones de todo tipo, No solo las económicas que son evidentes y puede retraer la creación de empleo, a pesar de su manifiesta injusticia en muchos aspectos y de ser el instrumento de la devaluación salarial y de la precariedad que todavía se sufre en el mercado laboral. Las de carácter político, suponen un reforzamiento por el ala izquierda de los partidos que apoyan al Ejecutivo.

Con esta decisión el Gobierno ha dado una respuesta a la advertencia realizada por el portavoz parlamentario de ERC, de que se estaba poniendo en peligro el ‘espíritu de la investidura’ tras el acuerdo del Gobierno con Ciudadanos para sacar adelante una nueva prórroga del estado de alarma. Es un guiño a los partidos de izquierda pero que pone en cuestión el apoyo de otro de los socios principales de la investidura, el PNV, contrario a la derogación de la reforma laboral por sus implicaciones en la actividad productiva y sobre todo, ante las elecciones autonómicas vascas, es un toque de atención que da pie a una posibilidad que hasta hace unas horas parecía inviable, la posibilidad de un tripartito de EH Bildu, Podemos y PSE, si los números salen. Sería un suicidio para el PSE pero con los actuales líderes de los partidos todo es posible. 

El cambio de socios vascos apenas tendría consecuencias para la mayoría parlamentaria del Gobierno -perdería un escaño- que conservaría la mayoría absoluta, pero el ‘blanqueo’ de EH Bildu abre una vía de agua por el que van a entrar en tromba las críticas de una ciudadanía que exige a los independentistas vascos que renuncien a la humillación de las víctimas y a los comportamientos  antidemocráticos que todavía mantienen.