TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Falta

26/06/2020

Tomaré el ejemplo más manido: un terrorista, lobo solitario, cruza la frontera, se planta en un mercado y activa su cinturón bomba para inmolarse. Nueve fallecidos y medio centenar de heridos. En este segundo país deciden meterle inmediatez y misiles a la venganza: 40 fallecidos, 200 heridos, un hospital en ruinas y un par de escuelas convertidas en escombros. Hay una reacción inmediata en todo el mundo: faltó proporción. Se le reconoce el derecho a la 'vendetta', algo que parece preocupante desde el punto de vista no ya político sino humanitario (Si pagas con la misma moneda, si haces lo mismo, incluso más, que un terrorista: ¿Quién causa más terror?), pero se le pide, ay, proporcionalidad en su reacción.

Como diría el maestro, exageré pero no mucho para que se entienda. Existe el tópico de que una carga hombro con hombro nunca es falta. O que «los dos se están agarrando» y por tanto no hay acción punible. O decir que «ambos han levantado la pierna», sigan jugando. En orden inverso: ¿Y si uno mide 1,90 y el otro 1,67? ¿Y si sólo es el primero el que levanta la pierna (a la altura de su cadera, o sea, lo normal) y el otro baja la cabeza? ¿O al revés? Y sobre lo del agarrón mutuo: ¿Y si uno de ellos está zafándose para avanzar? ¿Y si uno tiene la pelota y está 'braceando' y el otro se engancha para evitarse peligro? Y sobre el «hombro con hombro», la acción del Real Madrid-Mallorca: ¿Y si uno sólo está corriendo y el otro va a derribarle? ¿Por qué va a eximirle de la falta el argumento «es que le ha dado con el hombro»? La proporción en una jugada de iguales es eso que el árbitro juzga más allá de tópicos y corsés del reglamento. No vaya a suceder como en aquella viñeta, donde uno decía que Fulanito había matado a toda la familia de Menganito porque éste le había rayado el coche: «Ya, pero, ¿quién empezó?».