DE SIETE EN SIETE

Rafael Monje

Periodista


El ego que todo lo embarulla

27/05/2020

Ha sido pasar justo a la fase 1 y lo que parecía en Castilla y León una isla, rodeada por aguas tranquilas en lo que se refiere a gestión y pactos políticos, ha terminado por sucumbir ante lo inevitable. En determinados cenáculos era conocida la tensión que caracterizaba el día a día de la Consejería de Empleo e Industria, donde la cohabitación desde la llegada del viceconsejero David Martín (nombramiento impuesto por el vicepresidente de la Junta) con el ya exconsejero del ramo Germán Barrios era cualquier cosa menos un remanso de paz.

El férreo carácter y la tensión que imprime en su propio entorno el vicepresidente Francisco Igea, apodado por algunos como el ‘nuevo mesías de la política regional’, ha sido determinante para un desenlace que ha cogido a muchos con el paso cambiado, sobre todo por el difícil contexto sanitario, social y económico que vivimos. No parece lógico que en medio de una crisis sin precedentes, con miles de puestos de trabajo en juego en la Comunidad, se pierda un solo segundo en determinados juegos de tronos. La eufemística frase ‘por motivos personales’, con la que se justificaba la marcha del ya exconsejero, cerrará la guerra cuya victoria, dada la correlación de fuerzas del Gobierno autonómico (PP y Cs), iba a caer del lado del también portavoz de la Junta. Pero, a la vez, revela lo cruel que es la política y la compleja geometría de poder, donde no necesariamente triunfa la persona con mayor capacidad y experiencia de gestión pública. Hay otros muchos factores que, lamentablemente, priman sobre los anteriores criterios, convirtiendo las administraciones en espacios para la lucha fratricida y la descarnada tabla sobre la que dar puñetazos sin ton ni son.

Quizá sea necesario en futuras convocatorias electorales exigir a los aspirantes la aprobación de un test que mida el ego personal, en la confianza de que aquí la mejor nota es haber superado con creces ese mal endémico y la peor, dar muestras inequívocas de lo contrario.