Editorial

Pedro Sánchez tiene clara su hoja de ruta y el camino a seguir

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El socialista Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, tiene clara su hoja de ruta y el camino a seguir desde el día que, tras ganar las últimas Elecciones Generales, se dio el abrazo con Pablo Iglesias, líder de Podemos, y dejó a un lado tanto a Partido Popular como a Ciudadanos. Ahí comenzó su particular caminar que le llevase a la Presidencia del Gobierno y, una vez conseguido, pese a las críticas y reproches por los acuerdos con nacionalistas, principalmente catalanes, llegó el momento de cumplir con todo lo que ha comprometido.

El primer paso fue el acuerdo con su socio en cuanto a Ministerios y, tras los correspondientes para la formación morada, para mantener su idea se sacó de su plan el mayor número, hasta 22, superando en uno a los que tuvo el mandato de su compañero socialista José Luis Rodríguez Zapatero cuando estuvo al frente del Ejecutivo. Ayer fue el día del traspaso de carteras, pero el desembarco de los nuevos ministros y ministras y todas las buenas intenciones que mostraron para el desarrollo de la tarea encomendada quedaron eclipsadas por un paso más de Pedro Sánchez en su particular hoja de ruta, que no fue otro que la noticia de que propondrá a Dolores Delgado, ministra de Justicia hasta ayer, para estar al frente de la Fiscalía General del Estado, en lo que es una decisión sin precedentes.

El desembarco llevará su tiempo, porque es preciso cumplir con los trámites reglamentarios, que son ser nombrada por el Rey una vez oído el Consejo General de Poder Judicial y previa valoración de su idoneidad por la Comisión correspondiente del Congreso de los Diputados, aunque es preciso recordar que ambos trámites no tienen capacidad de vetar la decisión del Gobierno, por lo que Dolores Delgado será, sí o sí, la próxima Fiscal General del Estado, pese a las críticas que ya han llegado de la mayoría de las asociaciones de jueces y fiscales, pero principalmente de la primera formación de la oposición, el Partido Popular, que a través de su presidente, Pablo Casado, ya anunció que recurrirá el nombramiento de Dolores Delgado, añadiendo que es «equivocado», ataca directamente la separación de poderes y al propio Estado de derecho y que se convertirá en la «ministra 23» del Gobierno de Sánchez.

Con esta propuesta de nombramiento, todas las miradas se dirigen hacia tierras catalanas, porque Delgado, desde el Ministerio Público, podrá controlar, entre otros asuntos, la fase de ejecución de la sentencia del procés independentista en Cataluña al dirigir la labor de los fiscales del caso, en fase de ejecución tras dictarse la sentencia por sedición.

Es, por tanto, un paso más de un Pedro Sánchez que tiene muy clara su particular hoja de ruta y la manera de eliminar las piedras que le puedan aparecer en su camino.