DE SIETE EN SIETE

Rafael Monje

Periodista


Respeto, por encima de todo

04/03/2020

La política y el periodismo tienden a mirarse de reojo un día sí y otro también, porque se retroalimentan y poco o nada es la primera sin el trabajo serio y responsable del segundo. Cierto es que a ambos les separa a veces una línea extremadamente fina, pero saltar esa legítima y necesaria barrera física y moral hace un flaco favor a la convivencia y a la democracia. De ahí que no se entiendan, ni el en propio seno del Partido Popular, las declaraciones de la portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, al criticar a La Sexta y su forma de hacer información, como tampoco son digeribles las embestidas del ahora vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, contra periodistas o su fijación de antaño por el control público de los medios de comunicación. No se trata de poner en cuestión la libertad de opinión de unos y otros, algo puramente subjetivo y personal, sino de salvaguardar la libertad de prensa como garante de una sociedad democrática. Por eso es menos comprensible que dirigentes políticos con altas responsabilidades caigan en el fácil verbo y en la incomprensible demagogia contra la manera de informar de un medio de comunicación u otro. La pluralidad del mercado mediático es de por sí el mejor contrapeso cuando desde la política hay quienes pretenden ejercer un papel censor digno de otros tiempos o de repúblicas bananeras. A algunos se les ha olvidado muy rápido aquello que, con verdadero acierto, dejó escrito el mexicano José Emilio Pacheco: “Ya somos aquello contra lo que luchamos a los veinte años”.

Atacar a la prensa y a sus actores no deja de ser la palpable muestra de una absoluta debilidad intelectual que, lamentablemente, rodea a quienes desde la atalaya del poder público transitan por ese camino equivocado, utilizando el lenguaje del oprobio y la falta de respeto. Y eso, el respeto, es lo primero que hay que reclamarles por encima de todo.