TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


La elección

Con Simeone, al 'indio' medio le sucede lo que al niño al que ofreces dos cosas que le gustan… pero sólo le dejas elegir una. Lo explico: hoy por hoy, el forofo atlético quiere echarlo, pero si lo echa le entrará pena y se arrepentirá, «¡Que no, que no!», pero si no lo echa el equipo no reaccionará y hace falta reaccionar, demonios, pero si lo destituye no encontrará a nadie como él, «¡Cholo, quédate!», pero si se queda jamás subiremos ese peldañito que necesitamos, «¡Cholo, vete ya!», pero si se va…

El niño te mira desconsolado. ¿Qué eliges, chiquitín? «No sé qué hacer», dicen sus ojos.

Los ojos del aficionado rojiblanco lo dicen todo: si pudiera echarlo y quedárselo al mismo tiempo, si encontrase la manera de destituir a Diego Pablo Simeone y fichar inmediatamente a Pablo Diego Semione, que es el 'Cholo' con gafas y bigote postizo, sería feliz. Tendría las dos cosas que más quiere en este momento: al entrenador que ha hecho posible una década prodigiosa y la destitución del entrenador que no sabe cómo dar ese 'paso más allá'.

El niño señala las dos cosas con una sonrisa, pero le insistes con seriedad: «Sólo puedes elegir una».

Entonces se genera un debate interno, un mundo de pros y contras en el que unos dicen que Simeone es intocable y otros que por su estilo y patrón de juego, el Atlético jamás superará el listón que separa a los favoritos de los aspirantes; unos que echar a Simeone es echar una idea en la que el equipo se ha hecho grande y otros que quedárselo es un freno al crecimiento de la entidad, etcétera.

El niño finalmente elige. Pero ya no vuelve a ser plenamente feliz. No durante un buen tiempo. Ha dejado sobre la mesa algo que tal vez era mejor…