UN MINUTO MIO

Jesús Quijano

Catedrático de Derecho Mercantil de la Universidad de Valladolid


Igualdad y empresas

De las muy variadas manifestaciones que ofrece el problema de la igualdad de género, hay una muy llamativa, como lo es la que se refiere a la presencia de mujeres en los consejos de administración. No digo que sea la más relevante, porque hay otras causas de desigualdad que tal vez tengan una repercusión mayor porque afectan a más mujeres, y lo hacen en un estrato social donde la necesidad de equiparación es mayor. Es el caso, por ejemplo, del acceso al mercado de trabajo, y lo es también el de la brecha salarial, una vez que se ha incorporado la mujer a la actividad laboral por cuenta ajena.
La que ahora menciono tiene otras características: cuantitativamente es de poca entidad, pues el número de personas, sean hombres y mujeres, que forman esos consejos de administración no es muy abundante; pero cualitativamente, la importancia de ese escaso número es enorme. Hablamos de las sociedades que cotizan en la bolsa, que es donde se concentra un gran volumen de poder económico, ya que es en este mundo de las llamadas sociedades cotizadas, y muy especialmente en las que forman parte del famoso IBEX35, que son las de mayor tamaño. Son éstas empresas las que constituyen el punto de referencia y las que son objeto de análisis con más interés, por razones obvias de poderío y notoriedad.
Hace unos días el organismo que supervisa el mercado de valores (la conocida CNMV) hizo pública su intención de reformar el Código de Buen Gobierno de esas sociedades fijando un objetivo del 40% de puestos en los consejos de administración para el género con menos presencia, que es sin duda el femenino. Actualmente, sólo dos de esas grandes sociedades alcanzan el 40% (concretamente Iberdrola, con el 43, y el Banco de Santander, con el 40), aunque hay otra (CaixaBank) que quizá lo haya alcanzado porque estaba muy cerca, en el 38%. Ya a continuación aparecen Inditex, con el 36, Telefónica, con el 29, y el BBVA, con el 27 por ciento. Aún falta, por tanto. Pero tampoco hay que olvidar que, cuando se aprobó la Ley de Igualdad de Género, en 2007, el porcentaje de presencia femenina andaba por el 5% en media global, y de ahí veníamos. Que siga la marcha.