CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Iván Redondo, el 'número dos' del Gobierno

En noviembre se hacían apuestas sobre su fecha de cese como jefe de gabinete de Pedro Sánchez, pero apenas dos meses más tarde se ha convertido en el número dos del Gobierno aunque no ocupa ninguna vicepresidencia ni falta que le hace. Sánchez ha ampliado tanto sus funciones que no habrá quien tosa en la mesa del Consejo si Redondo no le da autorización. Aunque no se siente en esa mesa.

Ni siquiera Carmen Calvo podrá tomar decisiones sin el visto bueno del todopoderoso Redondo, Ya tuvieron sus más y sus menos cuando Redondo llegó a sentarse en mesas de estrategia electoral en Ferraz a pesar de no ser ni militante. Hubo voces de protesta, pero se vieron silenciadas cuando Sánchez hizo saber que era persona de su máxima confianza.

Se le daba como personaje de caída inminente en noviembre porque a él se atribuye la decisión de convocar nuevas elecciones - como se le ha atribuido la moción de censura contra Rajoy- y el resultado fue muy malo. Pero su reacción, sugerirle a Sánchez que llamara de inmediato a Iglesias para llegar a un acuerdo de coalición salvó la situación y hoy Sánchez es presidente con todas las de la ley y presume además de su Gobierno de progreso. Porque, hay que aclararlo, también se pone en el “haber” de Redondo que fue quien tuvo la idea de la famosa llamada de la noche electoral.

Conoce el oficio, trabajó antes para dirigentes del PP que para Sánchez y dejó recuerdo de hombre capaz. Y tiene una virtud: no se inmuta ante las críticas, a los periodistas que le dan caña les trata tan bien como a los que le dan jabón. Una actitud que no es siempre bien comprendida por dirigentes socialistas que suelen ser más “castigadores” en ese terreno.

Su poder va a ser omnímodo. Al frente de la oficina de estrategia de futuro tendrá mando en plaza en el PSOE, y sus nuevas competencias en Seguridad Nacional implica que podría exigir ser escuchado antes de que se tomen decisiones en Interior, Defensa y hasta es posible que en el CNI. Con un área de la máxima relevancia para el nuevo gobierno: Comunicación. Ya pueden los podemitas y los socialistas con aires de grandeza andarse con cuidado, porque será Redondo quien dé alas, o no, a sus afanes de protagonismo. Le cabe la responsabilidad de coordinar no solo a los jefe de gabinete de los distintos ministros sino a sus jefes de comunicación, que obligados a atender sus instrucciones. Además tendrá competencias en los medios públicos de comunicación incluida la poderosa e influyente Radiotelevisión Española. Con influencia también en los medios de privados: muchas de las decisiones por las que pasa la supervivencia de esos privados pasarán por el despacho de Redondo. Incluida la publicidad institucional.

Así que más les vale a quienes pretenden mandar, llevarse bien con el número dos del Gobierno.