TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Los sustitutos

Europa nos admira: las dos finales del waterpolo, la final del balonmano y la exquisita 'limpieza' y entidad de contendientes en la presunta carrera por la presidencia de la Real Federación Española de Fútbol. Leyendas de nuestro fútbol, ex presidentes del Gobierno, dimitidos y líderes de partidos políticos que una vez estuvieron de moda. Sería maravilloso hablar de la gozada del trabajo de Miki Oca con las muchachas, de la consolidación (tercera final consecutiva) de la generación masculina en la piscina o de la histórica generación de balonmanistas (también la tercera final continental consecutiva) dispuesta a cerrar hoy el círculo perfecto ante Croacia… pero leer que Albert Rivera podría estar interesado en presidir la RFEF dos días después de haber leído el nombre de Mariano Rajoy para el mismo cargo, cuatro días después de haber leído el de Iker Casillas, es algo que merece la pena poner negro sobre blanco.

No negarán que es maravilloso, magnífico, encontrarte con estos nombres para un cargo al que acaba de llegar Rubiales después de que Villar estuviera casi 30 años.

Estos rumores, pueden jugarse un céntimo, son absolutamente interesados. En la oscuridad de la guerra intestina que mantienen Liga y Federación, Tebas y Rubiales, cada uno conspira en la sombra para joderle la vida al otro de la forma más retorcida posible. Tendrán que sonreír en público, al menos darse la mano, escenificando un teatrillo cada vez más inverosímil: la opinión pública ya sabe que no se soportan. Por eso podrían jugarse otro céntimo a que detrás de esas maniobras (o sólo rumores, vaya a saber) está la mano de Javier Tebas o alguno de sus consejeros, buscando alguien con mucho más peso, trayectoria, moral o preparación que su gran enemigo. En cuanto le busquen sustituto también a él, todos nos quedaríamos más tranquilos.