LA COLUMNA

Carmen Tomás

Escritora y periodista en información económica


Los empresarios, al rescate

13/06/2020

Los grandes empresarios españoles, a la vista de las escasas, lentas y erróneas soluciones que el Gobierno está dando a la crisis económica, han decidido reunirse y encontrar salidas. Desde que se aprobó el estado de alarma y el confinamiento de las personas y la economía, Sánchez y sus ministros han consultado muy poco a los empresarios, incluso han tomado decisiones al margen de ellos. Basta recordar el acuerdo secreto firmado con Bildu sobre la derogación de la reforma laboral, que enfadó mucho a la CEOE y que dinamitó de facto el diálogo social. Sí que se adoptaron algunas medidas relativas a los ERTE o al retraso en el pago de los impuestos. Pero, como sabemos, con un escaso éxito. Aún hoy, muchos trabajadores afectados o bien no han cobrado o bien han cobrado de más. De hecho, los bancos que han facilitado los pagos adelantados, que han llenado el hueco por la falta de diligencia en la administración, se han hartado ante tanta ineficacia y dejarán de colaborar.

No ha sido, además, en lo único que ha fallado el Gobierno. Ahora se discute cuánto tiempo más se van a extender los ERTE, ya que hay sectores como el turismo y otros importantes para el crecimiento y el empleo que necesitan que al menos se extiendan hasta final de año. También ha fallado la liquidez. Los créditos ICO han sido escasos y como todo tan inundado de burocracia que han sido miles de pymes y autónomos que no han logrado acceder a uno. Y, mientras, grandes sectores de este país aún no tienen un plan. A las puertas del verano, siendo el segundo país del mundo en llegadas de turistas, no hay plan. El sector ya ha avisado de pérdidas millonarias y de que están en juego un millón de puestos de trabajo. Países como Francia, el primer destino del mundo, y Alemania han decidido bajar impuestos para potenciar el consumo. En España, esta semana se han creado dos nuevos impuestos y vendrán más.

Es totalmente comprensible, en estas circunstancias, la preocupación de los grandes empresarios de España, ya que la Comisión de Reconstrucción, a pesar de su rimbombante nombre, es otro escenario donde atizarse los políticos, pero totalmente ineficaz para buscar soluciones a una economía cuyo PIB podría cerrar el año con una caída de dos dígitos y cinco millones o más de parados.