ENTRE HOY Y MAÑANA

Juan Manuel Pérez

Periodista. Editor de informativos de RTVCyL


Los carcas

El secretario general de la UGT cree que los agricultores y ganaderos que se han manifestado esta semana están pastoreados por «la derecha terrateniente carca, que intenta mantener una situación en el campo de sumisión» (sic). Pepe Álvarez vio en la cara de cada uno de esos manifestantes a Paco el Bajo, el personaje de los Santos Inocentes, siempre dispuesto para tener contento al señorito. En el imaginario de este líder sindical el campo español se ha quedado anclado en el tiempo y según su criterio los profesionales del sector primario deben ser marionetas manejadas por caciques sin escrúpulos y con muchos vicios. Álvarez lo dijo además en Castilla y León, una comunidad en la que proliferan las explotaciones familiares, sin lazos de sangre con la duquesa de Alba.
La rebelión del campo no se debe a la subida del Salario mínimo interprofesional. Los agricultores y ganaderos protestan porque ven la ruina en el horizonte. Los costes cada día son más elevados y los beneficios menguan por las grandes cadenas de distribución que especulan con su trabajo y por la competencia de productores que pagan a sus jornaleros sueldos de miseria, pero cuyos frutos acaban llegando a los supermercados de nuestro país. Protestan porque están sufriendo una demonización. Reclaman a las administraciones que no se olvide que son ellos, y no los urbanitas, los que se implican de verdad en el cuidado del medio ambiente y en que la España vacía no sea ya la España cerrada. Piden menos demagogia y más compromiso con el medio rural. El Gobierno se ha comprometido a ocuparse del reto demográfico. De momento lo que está haciendo es despreciar a los representantes de un sector que lleva años preocupándose de ese drama, porque les va la vida en ello.