UNA COL

Aurelio Martín

Periodista


Preparar el despegue

03/04/2021

Con una población que padece una extraordinaria fatiga pandémica, casi a la par de la que vienen arrastrando los profesionales de la Sanidad, a la que no le son ajenos problemas psicológicos, en un país como España donde su tratamiento es residual, nos enfrentamos a un ligero aumento de contagios por coronavirus, aunque dentro de una cierta estabilidad, pero que hace ponernos en guardia ante la peor de las situaciones, viendo lo que ocurre en el resto de Europa. Además de la salud, como podemos comprobar en estas páginas por los testimonios de representantes de diferentes sectores vinculados con el turismo, una de las principales actividades económicas de Segovia, el futuro se encara con pesimismo debido a las medidas que se adoptan por la Junta de Castilla y León para frenar los contagios, algunas que no se terminan de comprender por ser contradictorias. Por ejemplo, se puede visitar un centro de interpretación por un tercio del aforo, unas 70 personas de 200 decapacidad máxima, pero solo se autorizan paseos organizados por zonas de alto valor ecológico a un número máximo de cinco personas, al aire libre, con mascarilla y suficiente separación, igual que el de las visitas guiadas por las calles de la ciudad, Asimismo, los cierres perimetrales –lo que más dolor de cabeza provoca a los empresarios, que ven como se esfuman sus negocios y que no llegan ayudas– originan confusión y que, en estos momentos, pueden venir visitantes de provinicias de Castilla y León donde los índices de contagios sean muy elevados, pero no de otras diferetes donde se mantengan por debajo. Desde luego lo que más agravio genera es la posición que mantiene la Comunidad de Madrid, origen del mayor número de clientes de los establecimientos de Segovia, donde las medidas son extraordinariamente laxas a la vez que las cifras oficiales de fallecidos del Ministerio de Sanidad marcan una tendencia que no ha dejado de subir, desde hace un año. Hay quien propone abrir un corredor con Madrid, cuando ve los negocios funcionando, incluso fiestas en las calles, pero puede que no sea aconsejable dada la situación y otras experiencias vividas. Lo suyo desde luego es acertar en un equilibrio entre salud y economìa, aunque la presidenta de la Comunidad madrileña y candidata, Isabel Díaz Ayuso, ha sabido ganarse a los empresarios haciendo primar lo económico, cuando el resto padece severas medidas en otras autonomías, no sin envidia, incluso incredulidad de acerca de lo que estaban haciendo sus respetivos Gobiernos. Puede que haya maquillaje si es cierto lo que manifestó el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, cuando, sin saber que le grababan, dijo que «Madrid va a ser una bomba dentro de 15 o 20 días». Asi las cosas, hay que seguir protegiendo y protegerse, exigir que se desarrolle con rapidez el plan de vacunas, así como la recepción de ayudas y, entre todos, pensar en planteamientos de futuro, para cuando esto pueda despegar, porque de ello depende la recuperación.