Kobe Bryant, el niño que nunca dejó de amar el baloncesto

Alfonso Fernández (EFE)
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El fallecimiento de la 'mamba negra' pone de relieve una carrera de leyenda en la que el trabajo y la constancia son el eje de la trayectoria de un jugador que cambió el rumbo de la historia del baloncesto

Kobe Bryant, el niño que nunca dejó de amar el baloncesto - Foto: ADAM S DAVIS

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El mundo llora la muerte de Kobe Bryant

Kobe Bryant, fallecido este domingo en un accidente de helicóptero, se convirtió en uno de los grandes iconos del baloncesto mundial gracias a su extraordinaria capacidad anotadora, su amor por el deporte y una arrolladora personalidad que llevó a Los Ángeles Lakers a volver a la cima y obtener cinco campeonatos de la NBA.

"Haré todo lo que tenga que hacer para ganar partidos, sea sentarme en el banquillo agitando la toalla, darle un vaso de agua a un compañero o anotar el tiro definitivo para ganar el partido", indicó en una ocasión al explicar su voracidad y ambición.

Apodado mamba negra precisamente por su instinto asesino en el campo de juego, Bryant nació prácticamente con una pelota de baloncesto.

Hijo de Joe Bryant, también jugador de la NBA, se mudó a los seis años a Italia, donde su padre jugó entre 1984 y 1991 en varios clubes.

De esa época, le quedó su dominio del idioma italiano y una pasión poco habitual por aquel entonces por el fútbol, que mantendría el resto de su vida como seguidor del Barcelona y la estrella brasileña Ronaldinho.

Tras regresar a EEUU en 1991, comenzó a jugar en el equipo de su instituto en las afueras de Filadelfia (Pensilvania), donde se consolidó como una de las jóvenes estrellas en ascenso.

Tradicionalmente los jugadores de instituto pasaban por la liga universitaria, donde buscan consolidar su talento y experiencia, pero Kobe dio muestras de su precoz voracidad al saltar de manera directa a la NBA en 1996 con 18 años.

"Si tienes miedo al fracaso, entonces probablemente vas a fracasar", solía asegurar.

El resto, como se suele decir, es historia.

Logró cinco anillos de campeón de la NBA, los tres primeros junto a Shaquille O'Neal y los dos últimos con el español Pau Gasol, en 2009 y 2010.

Cuando Gasol dejó Los Ángeles para proseguir su carrera con los Chicago Bulls, reconoció "lo mucho que echaba de menos" a Bryant.

"Echo de menos su presencia. Echo de menos su actitud. No hay muchos jugadores que lo tengan", dijo de su excompañero.

Tras retirarse, rápidamente presentó su propio fondo de inversiones centrado en los sectores de tecnología, medios de comunicación y datos.

Asimismo, en 2018 ganó el Óscar al mejor cortometraje animado con Dear Basketball, basado en un poema que escribió a su amado deporte.

"Ambos sabemos, que no importa lo que haga después / siempre seré ese niño / con los calcetines estirados / un cubo de basura en la esquina / cinco segundos en el reloj / la bola en mis manos / 5 ... 4... 3... 2... 1 / Te amaré siempre / Kobe".

Bryant estaba casado con Vanessa y tenía cuatro hijas: Gianna, Natalia, Bianca y la recién nacida Capri.

Gianna, de 13 años, también falleció en el accidente de helicóptero.

Kobe está considerado como uno de los mejores jugadores de la NBA de todos los tiempos, ya que ha formado parte 18 veces del equipo de las estrellas durante sus 20 años de carrera con los Lakers, que retiraron las dos camisetas de Kobe, la del número 8 y la 24. Es el único jugador en la historia del equipo angelino que ha recibido ese honor.

Obtuvo, además, dos medallas de oro con la selección de EEUU en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y Londres 2012.