Los médicos piden medios para posibles rebrotes

D.S.
-

Los profesionales recuerdan la relación entre el alto grado de contagio y la calidad de los medios. Más del 20% de los profesionales de la salud han dado positivo en los diferentes test.

Homenaje quien ha padecido el contagio y a los sanitarios fallecidos - Foto: D.S.

Cuando se cumplen dos meses del inicio del confinamiento en España es un buen momento para realizar un balance de lo acontecido hasta estos momentos y de plantear los desafíos a corto y medio plazo. Desde el Colegio Oficial de Médicos de Segovia hacen un primer alto para situar por delante el recuerdo hacia quienes han sufrido el azote del coronavirus. Detrás de los números siempre aparecen nombres y familias con rostros e historias marcadas o sesgadas para siempre.

En el total del país has sido más de 272.000 las personas infectadas por el SARS-CoV-2 y aunque cerca de 145.000 ya se han recuperado por completo, un 10% de los infectados no han podido superar la enfermedad. Dentro de las cifras de afección, es muy significativa la que apunta a la incidencia del coronavirus entre los sanitarios, absolutamente esenciales para afrontar, detener y plantar cara a la epidemia.

Más del 20% de los profesionales de la salud han dado positivo en los diferentes test realizados, mientras que el estudio de seroprevalencia se eleva en este segmento de población hasta el 12,5%, cifra muy superior a la del resto de la ciudadanía, donde tan sólo el  5% tendría anticuerpos en estos momentos.

Los sanitarios fallecidos por este covid-19 han sido 72 en el ámbito nacional, contabilizando 49 médicos entre ellos. Casi el 50% corresponden a facultativos de Atención Primaria, muy azotados por la crisis sanitaria al situarse en la primera línea de relación paciente-sistema.

Si situamos el foco en la provincia de Segovia, se ha producido la muerte de un médico y una celadora. Al nombre de Salustiano Orejas, médico jubilado muy querido en el colectivo por su labor profesional (así como por su labor como vocal de Jubilados en la Directiva del Colegio de Médicos), se suma el de Marisol Sacristán, celadora de 57 años, que fue igualmente todo un ejemplo antes y durante la enfermedad por su entrega al trabajo. Son el recuerdo más doloroso del paso del coronavirus por Segovia en lo que respecta al mundo sanitario.

Para mantener viva esta memoria, desde el Foro de la Profesión Médica han querido rendir un homenaje a todos los profesionales afectados por el covid-19, con recuerdo especial a los fallecidos. En diferentes centros de salud y consultorios de la provincia ayer jueves día 14 (a las 12 horas) se guardaron dos minutos de silencio como pequeños acto simbólico de respeto y dolor. El Foro está integrado por diversas entidades, como la Organización Médica Colegial (OMC), la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), la Federación de Asociaciones Científico-Médicas Españolas (FACME), el Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud (CNECS) o el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM).  

El Colegio Oficial de Médicos de Segovia suma sus esfuerzos a esta causa, recordando la situación que ha envuelto su trabajo desde el comienzo de la epidemia del coronavirus. Una situación y contexto laboral que, si bien ha bajado de intensidad en las últimas fechas, continúa mostrando algunos síntomas que deberían llevarnos a la reflexión, si se persigue atajar definitivamente la enfermedad o, al menos, acotarla en un alto grado. Desde el punto de vista del desempeño de sus funciones, los profesionales vuelven a subrayar la importancia de contar con elementos de higiene y profilaxis sanitaria adecuados y en cantidades que garanticen la seguridad en trabajo para ellos y los pacientes.

Si hace unas fechas desde este colectivo se hacía alusión a la ocasión perdida para haber reforzados los servicios de Atención Primaria con las nuevas designaciones de médicos MIR, ahora se insiste en el capítulo de los medios materiales. En este sentido hacen un llamamiento a las autoridades competentes, tanto en el ámbito regional, como en el estatal, para que hagan acopio de un stock suficiente de equipos de protección individual (EPI), mascarillas, geles desinfectantes y, sobre todo, guantes, para los que empieza a haber algunas dificultades de distribución en centros de salud y complejos hospitalarios. Las recomendaciones son diáfanas en este sentido y un par de guantes deben servir para atender a un único paciente, por lo que está completamente desaconsejada su reutilización. 

Advierten de la necesidad de asegurar el abastecimiento tanto en número como en la calidad de estos materiales completamente esenciales en la práctica sanitaria, sobre todo teniendo en cuenta las dificultades que supondría tener que buscarlos con urgencia en los mercados internacionales en el supuesto de que rebrotara la crisis sanitaria en los próximos meses en nuestro país. La experiencia reciente en temas como la compra de los denominados test rápidos (con una calidad muy deficiente de los mismos) demuestra la importancia de ser precavidos en las reservas de estos elementos, circunstancia que debiera producirse con una compra anticipada de estos materiales, o bien asegurando la fabricación nacional, con el único objetivo de lograr un autoabastecimiento que evite la dependencia de terceros países.  Ejemplos de este tipo hemos vivido varios en la provincia de Segovia durante esta emergencia. Desde las acciones solidarias y espontáneas, hasta las grandes aportaciones que (como en el caso de Dry Lock) han demostrado saber adaptarse a la realidad impuesta y han reconvertido su producción para satisfacer la demanda de mascarillas requeridas con una fabricación a gran escala.

La evidencia vivida demuestra que no es difícil vincular el alto nivel de contagio que nuestro país ha mostrado entre los profesionales sanitarios a las condiciones del material con el que se han enfrentado a la enfermedad, abusando a menudo de su reutilización y de su vida útil debido a la escasez de estos equipos.

Desde el Colegio de Médicos se insiste igualmente en la necesidad de mantener la responsabilidad en todos los niveles. Por un lado, hacia las administraciones competentes en dictar los criterios y estadios que dictan los procesos de apertura y desconfinamiento de la población, para que las decisiones adoptadas se apoyen en argumentos científicos y médicos, más allá de presiones de cualquier tipo. Y por otro hacia la ciudadanía, en el sentido de mantener las normas básicas con las que se puede combatir la expansión de este coronavirus. En este sentido, recuerdan que mantener una distancia social preventiva, el uso de mascarillas y la higiene y limpieza habitual de manos con geles hidroalcóholicos son las mejores recomendaciones para nuestro día a día.