Victorias vitales

Patricia Martín
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Victorias vitales - Foto: Rosa Blanco

'Los diez lugares' de Mariano González Casillas, exfutbolista y directivo de la Gimnástica Segoviana.

Mariano González Casillas (Segovia, 1979) estudió en el Colegio San José, en el Giner de los Ríos e hizo Magisterio. Trabajó muchos años en Educación de Adultos en la Diputación. Obtuvo el Grado Superior de Mantenimiento de Equipos Industriales y empezó a trabajar en Verescence, donde sigue actualmente. Lleva 3 años en la directiva de la Gimnástica Segoviana, donde jugó con la primera plantilla hasta 2014. Pertenece al equipo de Veteranos de la Sego. Ha descubierto el patinaje gracias a sus hijos, de 10 y 8 años..

1. Bar Metropolis. Un bar significativo para cualquier jugador de la Gimnástica Segoviana que se precie ha sido el Metrópolis, ya que allí se juntaban para ver el fútbol, para celebrar las victorias y, como no, para llorar las derrotas. Escenario de grandes momentos, grandes conversaciones y muchos sueños compartidos.
2. El Quiosco de Chon. En San José, «uno de los barrios donde me crié», son inolvidables los recuerdos en el Quiosco de Chon. Al salir de misa los domingos, ir con la propina que le habían dado tus padres y abuelos para gastarla y racionarla en aquel pequeño comercio. Meter la cabeza por aquella ventanuca y con tus 100 pesetas poder elegir entre la infinidad de productos que ofrecía. 
3. La Ermita de la Virgen del Pedernal, en el término municipal de Basardilla. Un lugar desde el que quedarse maravillado con la sierra de Guadarrama. Aquí puede disfrutar de la tranquilidad que ofrece su entorno y poder ver volar los milanos o águilas imperiales, y ver correr conejos, liebres o perdices. Un lugar precioso para salir a correr o disfrutar de un paseo con la familia o amigos. 
4. Plaza de Esteban Arteaga, en El Palo-Mirasierra. Se queda con esta plaza porque cuando era pequeño, entre cuatro ladrillos, una pista inclinada y llena de piedras, jugaba con los amigos del barrio a ser futbolistas o a cualquier otro deporte que tocara. Los primeros pases y pinitos como de un futbolista, que luego triunfó en el estadio municipal de LaAlbuera.
5. Las Hoces del río Duratón. Considera que debemos de aprovechar, cuidar, y sobre todo, valorar, poder disfrutar de este entorno paisajístico y tenerlo al alcance de la mano. Es genial, ya no sólo, poder hacer piragüismo por sus aguas encajonadas, sino también ver volar sobre tu cabeza el impresionante buitre negro, el leonado o los mismísimos alimoches.
6. Paisajes de la infancia. El lago Alonso, en el Nuevo Segovia, el colegio San José, las pistas rojas, el colegio Cooperativa Alcázar, la explanada de su barrio, el Parque de la Dehesa o cualquier lugar alrededor de su casa donde pasaban todas las tardes desde que salían del colegio hasta que se hacía de noche, porque con cualquier animal o cosa se entretenían y las horas se pasaban sin darse cuenta.
7. La Sala Joy Eslava, en Madrid. Se queda con este espacio de la capital madrileña por poder encontrarte en este teatro escuchando a uno de tus grupos favoritos en un entorno tan acogedor, cercano... y cuyo cantante lo tienes a menos de 5 metros. Música en buena compañía y una cerveza. No se puede pedir más. 
8. Principado de Asturias. Siempre que puede y el trabajo se lo permite, se escapa a Asturias porque cualquier parte del principado es preciosa, por su entorno, su clima, su verdor, sus altos picos. La zona de Pola de Lena; el Alto de Quirós; el Parador de Cangas de Onís; Covadonga, Oviedo; Gijón; los Picos de Europa o el Parque de Cabárcenos. 
9. Basardilla y sus gentes. Desde 2009 vive allí con su familia. Está cerca de Segovia y han encontrado grandes vecinos que hacen muy fácil hacer vida de pueblo. Sus hijos juegan en la calle con la única preocupación de disfrutar y aprender. Y, cómo no, su entorno natural insuperable.
10. Montejo de la Vega de la Serrezuela. Recomienda este pequeño pueblo colindante con la provincia burgalesa, en el Parque Natural de las Hoces del Riaza. Enclave donde Félix Rodríguez de la Fuente grabó parte de su famosísimo ‘El hombre y la tierra’. Y si tienes la suerte de degustar unas chuletas de cordero asadas con sarmientos y un buen vino de la zona, pues mejor que mejor.