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Gatos desprotegidos

A.M.
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El desabastecimiento deja sin vacunas a los felinos y afecta también al suministro de microchips para los animales de compañía

Un gato es vacunado en una clínica veterinaria. - Foto: Alberto Rodrigo

Los animales de compañía no se escapan de las crisis que afectan a los humanos, como se puede comprobar ahora con la escasez de vacunas para gatos y de microchip que les identifique y se puedan emplear como elemento de localización en caso de pérdida.  

Los problemas de abastecimiento y transporte tienen a los felinos desprotegidos ante la panleucopenia, una enfermedad vírica muy contagiosa, a la espera de que les llegue su vacuna habitual mientras algunas compañías se han centrado en el desarrollo del suero humano contra la Covid-19, como es el caso de la española Hibra. 

El presidente del Colegio de Veterinarios de Segovia, José Miguel Gil Sanz,  reconoce que falta material especial, desde frascos a tapones, mientras que Hipra, que también elabora vacunas para gatos,  puede estar «desbordada»  después de que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios le haya autorizado para iniciar los ensayos clínicos con humanos de su producto de inmunización frente al SARS-CoV-2.

clínicas. Desde la clínica veterinaria 'A Cuatro Patas', María José Alonso Rodríguez confirma que el problema de desabastecimiento se detectó a principios  de año, luego hubo envíos de vacunas y, ahora, las comerciales veterinarias llevan un mes sin ellas, por lo que van sirviendo de los 'stock' que tiene cada clínica. 

Alonso considera que los gatos  «están desprotegidos frente a enfermedades importantes para ellos, aunque no debe preocupar para la salud de sus propietarios porque no son zoonosis», mientras desconoce cuándo se podrá solucionar el problema y argumenta que no se lo han aclarado los laboratorios, ni tampoco los motivos por los que está ocurriendo.

Tras reconocer que, de momento, no afecta a otras vacunas, María José Alonso asegura que «todos estamos pensando que el problema se acentuará, así como a otros medicamentos veterinarios, como está ocurriendo con los humanos». 

Veterindustria, según recoge Diario Veterinario, apunta a que los laboratorios tienen una programación anual y cuando se produce una demanda en exceso no es fácil corregirla. 

Otras posibles causas que apuntan son el Brexit o la falta de viales por haberse destinado a las vacunas contra la Covid-19, aparte de que, desde el confinamiento, la vacunación de gatos aumentó mucho, lo que no esperaban esto los laboratorios. 

Gil Sanz, aunque quita dramatismo a la situación, reconoce que el problema afecta más a las vacunas de gatos porque se fabrican menos y son más especiales, mientras que en perros  parece que no hay desabastecimiento como la de la rabia o la parvovirosis canina. La panleucopenia felina es una enfermedad que produce neumonías, toses y bronquitis en los animales. No se trata de una vacuna obligatoria como la de los perros, es exclusiva del gato.

José Miguel GilSanz tranquiliza a los dueños de los animales de compañía argumentando que, por el momento, «no tenemos alarma de que pueda haber problemas de enfermedad, además el gato doméstico no se le saca a pasear como a los perros, no estar en la calle influye, pero también hay muchas colonias de gatos al aire libre que cuida la gente».   

En cuanto a los microchip, al problema de fabricación en Asia se une el de los transportes, al tratarse de industrias muy especializadas, generalmente multinacionales, por lo que muchos animales deberán esperar a tener su carné de identidad que permite localizar al dueño del perro o gato.