Sentir la historia

Patricia Martín
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'Los diez lugares' de Alberto Herreras, historiador.

Sentir la historia - Foto: Rosa Blanco

Alberto Herreras Díez (Segovia, 1952) es diplomado en Magisterio y Licenciado en Geografía e Historia. Actualmente jubilado, ha sido maestro de Enseñanza Primaria, profesor de Instituto y, en los últimos veinte años de su vida profesional, Inspector de Educación. Apasionado de la investigación histórica y de la escritura, colabora con instituciones provinciales en promoción de la cultura y el turismo. Además, como como voluntario del Obispado de Segovia, es el coordinador de las Actividades del Palacio Episcopal.

1. Mesón El Arriero. Antigua venta donde paraban los arrieros y donde hoy se puede degustar comida tradicional y platos típicos segovianos con una buena relación calidad-precio. Tiene una clientela muy fiel y en verano la terraza está completa. Conoce a la familia que regenta El Arriero desde hace bastante y siempre que acude se encuentra como en casa.
2. El comercio de barrio. Vive en la zona de José Zorrilla y le gusta comprar en el comercio de proximidad porque es cómodo, tienes casi de todo y el trato es cercano y familiar. En pocas ocasiones acude a grandes superficies y menos al comercio en otras ciudades.
3. La Catedral. Resultaría imposible entender Segovia sin la silueta de la Catedral coronando el conjunto, con sus casi cinco siglos de su historia. Encierra valores arquitectónicos, artísticos y religiosos sin parangón, pero para muchos segovianos también emociones, sentimientos, sensaciones y recuerdos. Aunque cree conocerla bastante, siempre que vuelve, encuentra algo nuevo, una visión distinta, una nueva emoción ... ¡ No digamos si acudes a un concierto de órgano!. Celebró allí su boda y sonó el órgano.
4. El Barrio del Mercado. Donde nació y donde continua viviendo no lejos de la ermita del Cristo, que tanto significa para los vecinos del barrio, en especial para los de siempre. La historia de la Ermita fue el motivo de su primer libro, hace más de veinte años, del que siempre se ha sentido orgulloso. La devoción al Santo Cristo de la Cruz es, sin duda, una de las señas de identidad del barrio y también de muchos segovianos.
5. Las playas de Somo y Loredo, en Cantabria. Lugares donde, en familia, han pasado muchas vacaciones, viendo crecer a sus hijos, con momentos y sensaciones inigualables. Además de sus valores paisajísticos y medioambientales son importantes.
6. La glorieta frente al Bar Norte, al final de José Zorrilla. De pequeño, la mañana de los domingos en el buen tiempo, una tía venía a buscarle para ir a casa de su abuela, frente a la estación del ferrocarril, donde comían en familia. Con su triciclo de madera, dando pedales, hacía todo el recorrido, cruzando en diagonal de José Zorrilla a Obispo Quesada, porque este cruce estaba todo abierto, y casi nunca tuvo que parar o apartarse porque apenas pasaba algún coche. Esta imagen de los años 70 hoy parece «de ciencia ficción».
7. El Museo de Segovia. Desconocido para muchos segovianos, contiene una colección permanente expuesta de modo muy didáctico, con piezas muy interesantes que abarcan desde la Prehistoria hasta el siglo XX, además de sus actividades culturales de magnífico nivel. Colabora con ellos desde hace años y lo que le hace sentirse muy orgulloso. 
8. El Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.Además del valor que le confiere ser Parque Nacional tiene riqueza paisajística, medioambiental e histórica, para ofrecer rutas interesantes para hacer en una mañana o una tarde. Por supuesto que hay magníficos recorridos de 15 o 20 kilómetros, sin necesidad de alejarse mucho.
9. El Cerro Tormejón, en Armuña. Un lugar desde el que se domina todo el espacio circundante, hasta una vista de 30 kilómetros en línea recta a pesar de su escasa elevación. En el otoño, le encanta contemplar la puesta de sol en medio del silencio que le rodea, con sensaciones muy placenteras y recuerdos del tiempo vivido con su mujer, natural de Armuña, por quien escribió la historia del pueblo: el libro más extenso, intenso e importante que ha escrito hasta ahora.
10. El Palacio Episcopal. El Museo Splendor Fidei, con sus piezas magníficas y colección de orfebrería religiosa de la Diócesis de primer nivel. Disfrutar de la fachada renacentista, el patio neoclásico, el jardín romántico o tomarse un café o comer, rodeado de un ambiente de paz y sosiego, en pleno centro de la ciudad.