Morricone: La banda sonora de la vida

José Javier Zárate
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La plataforma Filmin ofrece un especial sobre el genial compositor italiano con una selección de 34 películas dirigidas por cineastas tan dispares como Tarantino, Almodóvar o Tornatore

El usuario de Filmin puede ver uno de los conciertos del genio italiano.

En junio se anunciaba el Premio Princesa de Asturias. Se otorgaba conjuntamente a Ennio Morricone y a John Williams. Un mes después, el ilustre romano fallecía a causa de una caída doméstica. Y mientras Filmin le rinde homenaje con una colección de 34 películas, el mundo queda huérfano de uno de los grandes músicos contemporáneos.
Con más de 500 créditos como compositor, su carrera no se puede describir sino como extraordinariamente prolífica. La lista de directores con los que ha trabajado es innumerable. Sin ser exhaustivos, contiene nombres como Pasolini, Bertolucci, Polanski, Almodóvar, Leone, Tarantino, Argento, Stone, Tornatore, de Palma, Corbucci, Malick o Joffé.
A pesar de la calidad y cantidad de su trabajo, el Oscar le era esquivo. En 2009 se le otorgó uno a su carrera. Siete años después conquistó otro gracias a su colaboración con Tarantino en Los odiosos ocho
El compositor sabía dotar de una especial épica a sus temas. Pero cuando hacía falta sus composiciones estaban llenas de delicadeza y poesía. Y aunque el western puede ser lo más recordado de este autor, realizó otros magníficos trabajos. Cabe citar Lolita, La misión, Cinema Paradiso, Novecento, Frenético, Los intocables de Eliot Ness o Érase una vez en América. Pero entre ellos brilla La misión, quizá el tema que más evoca lo espiritual en su producción.
Inevitablemente lo asociaremos con el spaghetti western y con Sergio Leone. Ambos romanos, hijos de artistas y compañeros de clase en la infancia, su colaboración parecía inevitable. Curiosamente, y aunque los recordaremos siempre como dúo creativo, no se conocieron en el colegio, sino años después. Sólo trabajaron juntos en seis producciones, dos trilogías. Por un lado, la Trilogía del dólar con Por un puñado de dólares, La muerte tenía un precio y El bueno, el feo y el malo. Por otro, está la Once upon a time Trilogy con Hasta que llegó su hora, ¡Agáchate, maldito! y Érase una vez en América.

 

Con Tornatore

Pero Morricone mantenía relaciones estables con los directores con los que colaboraba. Por ejemplo, con Tornatore, tras Cinema Paradiso, realizó otras nueve bandas sonoras. Prácticamente fue el compositor de toda su filmografía. 
Con Pasolini fueron siete colaboraciones. Seis largometrajes y el segmento de Las brujas que dirigió. Su colaboración con el fallecido Bertolucci supuso cinco largometrajes. Aunque siempre recordaremos el tema de Novecento.
Junto a Sergio Corbucci realizó no menos de siete películas. Es el tema L’Arena de Salario para matar lo que nos quedamos de aquella colaboración. Es su típico estilo de western, silbidos, guitarras, trompetas, percusión que aquí forman un conjunto que progresa y nos eleva hacia un tremendo clímax.
Finalmente, hemos de nombrar a Tarantino, un  amante del cine clásico, del cine italiano y del cine de videoclub. El director no podía sino incluir a Morricone en sus bandas sonoras. 
Así está presente en Kill Bill Vol. 1 y Kill Bill Vol. 2, ambas western disfrazados, Death Proof y Malditos bastardos. Django desencadenado, otro western fue la primera ocasión en que Morricone compuso material original para Tarantino. Su segunda y última colaboración fue la banda sonora de Los odiosos ocho. Solo podía ser un western, que al fin mereció el reconocimiento de Hollywood.