TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


La decisión correcta

De entre las muchas cosas buenas que tenía (tiene) Iker Casillas, una de las más apreciadas por la prensa y el público era (es) que si puede emplear cuatro palabras para expresar una emoción o explicar un concepto, jamás emplea cinco. Cortita, directa y al pie. En su adiós al Bernabéu, cuando el clima estaba cinco puntos por encima de «enrarecido» y sólo uno por debajo de «insoportable» por culpa de Mourinho El Destructor, Casillas explicó los pitos hacia su persona: «La gente se cansa de ver las mismas caras durante mucho tiempo». Quédense con la idea…

Sergio Busquets, sobre quien reconozco mi absoluta parcialidad, pues me parece una de las mejores cosas que le han pasado a nuestro fútbol en muchos años, lleva 'ahí' mucho tiempo, con la misma cara… Y la gente se va cansando a su alrededor. Saúl Ñíguez, el futbolista que es y el estupendo pelotero que viene, compareció ante la prensa y el mundo poniéndose la misma 'camiseta' que en su día se puso Vicente del Bosque («Si volviese a nacer y ser futbolista, me gustaría ser como Busquets»). El 'ocho' atlético, tipo igualmente directo, calificó como «un lujo» jugar al lado de un tipo cuyas decisiones a lo largo de un partido son «correctas al 90 por ciento o al 100 por ciento».

Hay jugadores tan buenos, tan enormes, que resisten cien funerales. Cuando los enterramos, juegan su mejor partido. Cuando atraviesan una mala racha y volvemos a meterle clavos al ataúd, mejoran ese «mejor partido»… A Busquets, como a los futbolistas geniales que suelen poblar el mediocampo, no lo retirará ni la crítica ni la gente con sus pitos. Será él mismo, aliado con el paso del tiempo, quien tome la última decisión (correcta de nuevo) y se haga a un lado. Hasta entonces, caminará entre entierros y exhibiciones.