"Habrá días en los que no entre nadie en la guardería"

Nacho Sáez
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Belén Sierra y Alfonso Vigil, dueños de una guardería, reflexionan sobre el presente y futuro de su actividad, dentro de la serie de 20 entrevistas realizadas por El Día a otros tantos profesionales segovianos.

"Habrá días en los que no entre nadie en la guardería"

Si hay un lugar en el que estén más acostumbrados a convivir con los virus, ese es las guarderías. Sin embargo, ninguno hasta ahora había tenido la letalidad de la Covid-19 y ninguno, por supuesto, las había obligado a cerrar sus puertas sin fecha para volver. Por eso, a Alfonso Vigil y Belén Sierra, dueños de la guardería Pasitos, no les consuela su mayor experiencia y habilidad a la hora de prevenir contagios. «Ahora hay una incertidumbre tal que no te atreves a pronosticar nada. Pero si no vamos a poder dejar entrar al niño que venga con unas décimas de fiebre o mocos, va a haber días que no entre nadie a la guardería», se temen.

De momento tratan de capear el temporal manteniéndose al lado de las familias a través de sesiones por ‘Zoom’, en las que cuentan con la ayuda de una psicopedagoga y en las que transmiten recomendaciones para no retroceder en el trabajo que venían llevando a cabo. Al tiempo se han comenzado a plantear opciones para el día que les permitan recuperar la actividad normal. Una es comprar test de coronavirus para hacerlos entre sus usuarios. «Pero el precio es una pasada», explican Alfonso y Belén, que no descartan ningún de los escenarios posibles.

Incluso el de tener que cerrar: «Dependiendo de las condiciones habrá que ver si es rentable». Porque, por ejemplo, han leído que en China ya se habla de reducir aforos también en guarderías. «Y luego es que a niños de hasta tres años no les puedes poner mascarillas» recuerdan. Tampoco ayudan, en su opinión, muchas de las medidas que está llevando a cabo el Gobierno para tratar de paliar esta crisis. «¿Qué sentido tiene que te cobren la cuota de autónomo y que te la devuelvan al mes siguiente? Si no tengo ingresos, me estás haciendo polvo si me la cobras aunque después me la devuelvas», reflexionan desde su casa, donde creen haber pasado ya el coronavirus: «Hemos estado conviviendo con ello».