TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


No hay cero

06/05/2020

Pocas frases tan vacías como «esperamos a que todo esto termine y empezamos otra vez de cero», porque esa espera está determinada por miles de estudios científicos y no deportivos, que «termine» no implica que el virus desaparezca sino que se cree y distribuya la vacuna… y el cero ya no existe. Es imposible hacer 'tabula rasa' con esas circunstancias, con esta temporada, con todos esos sentimientos.

Algunos aficionados ya lo han asumido. Otros se muerden las uñas por asistir a la reapertura del 'chiringuito'. En efecto, la pandemia ha dividido a los seguidores en dos grandes categorías y algunos se han sorprendido a sí mismos con su paciencia y sentido común, ellos que pensaban con resignación que le 'forofismo' les impedía ser racionales. «Si no se puede, no se puede», un axioma que parece infalible frente al «aunque no se pueda, hagámoslo» de los segundos». Lo jodido es que los dirigentes, viendo que por el agujero del coronavirus se le escapan los billetes, están de este segundo lado.

Ousmane Dembelé se queda sin prueba del Covid-19 porque los tests que ha dado LaLiga a los equipos sólo contemplan a jugadores inscritos. ¡Olé! Es imposible encontrar tanto despropósito en una 'desescalada' para la que todavía no estamos prepadados. De repente, el primer grupo de aficionados casi desea que sea asintomático, no por el jugador, claro, sino porque haya polémica en esta vertiginosa locura en la que Liga y Federación han metido a nuestro fútbol. Desde Eibar, los jugadores lanzan un mensaje bastante más extendido de lo que parece: «Tenemos miedo». Un comunicado (ajeno al club, para no 'enmarronarlo' ante los jefazos) en el que exigen «garantías y responsabilidad» sin que nadie se las dé. «Lo primero debe ser la salud de todos, y es el momento de que esa idea prevalezca con hechos y no sólo con palabras».