TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Monos con pistolas

Me pregunto qué será de nuestro fútbol cuando el Barça pierda a Messi (como el Madrid perdió a Cristiano) y el atractivo de LaLiga se reduzca a una nostalgia tontorrona sobre lo que fue y lo que no se aprovechó. Porque viendo el funcionamiento de la competición, las eternas guerras intestinas entre estamentos, la enemistad entre Tebas y Rubiales, las andanadas que se tiran en los medios, los cambios de fecha y señalamiento con olor a improvisación, las apreturas de un calendario diseñado por algún orate, batallas millonarias con los derechos de emisión de fondo, ahora la huelga en el fútbol femenino por la falta de un convenio pero antes la imposibilidad de alcanzar acuerdos por la maldita televisión… Al final nos queda la frase del periodista inglés («Al fútbol español le salva su fútbol») y la sensación de que hemos tenido y aún conservamos retales de un producto majestuoso gestionado por monos con pistolas.

En pleno proceso de reconstrucción tras la erradicación del fenómeno Hooligan (el llamado informe Taylor de 1990 y un enorme paquete de medidas), los encargados de lavarle la cara al fútbol inglés decidieron derrumbarlo todo -se quemó hasta los cimientos la First Division y se fundó la Premier League- y construir un producto atractivo, cercano y serio. Inversión. Imagen. Marketing deportivo del más alto nivel. Hoy, casi tres décadas después, tienen la Liga con mayores ingresos del planeta, los estadios están repletos y usted puede comprar entradas para cualquier partido de la Premier porque sabe perfectamente qué día y a qué hora se va a disputar.

Aquí, donde los monos y las pistolas, dicen que todavía no es seguro que el 'clásico', suspendido en un gesto que de alguna forma dio la razón a los violentos, se vaya a jugar el 18 de diciembre. Un panorama desolador…