Vidal Maté

Periodista especializado en información agraria


Leche, nuevos contratos, precios iguales

A falta solamente de flecos en alguna empresa, la casi totalidad de los ganaderos productores de leche de vaca han suscrito en los últimos meses la renovación de los acuerdos de compraventa con las industrias.
De los acuerdos firmados, dos notas a destacar. Una, que la mayoría de los mismos son para un período igual o superior al año, y dos, que un gran número de los contratos se hacen con un precio fijo. Para el conjunto de lo acuerdos, continuidad en los precios de compra sobre la situación actual de los mercados y con mejoras en las primas por calidad o volumen de las entregas.
Hasta el pasado 30 de marzo, se habían suscrito 14.620 contratos, un total de 9.389 de los ganaderos con las industrias, de los que un 77 por ciento tienen una duración de uno o más de un año; un 12,6 por ciento, con una duración de entre seis y 12 meses, y un nueve por ciento, de entre tres y seis meses. Solo un 1,4 por ciento tiene una duración inferior a los tres meses. Otros 5.231 contratos corresponden a acuerdos cooperativos de los que el 87 por ciento tienen una duración de un año más, el 10,5 por ciento, entre los seis y los 12 meses, un 1,47 por ciento, entre los tres y los seis meses, y solo un 0,5%, por menos de tres meses.
Según los datos manejados por el sector, los nuevos contratos tienen importantes oscilaciones según las empresas contratantes. Por la cola, algunas empresas gallegas como Celta o Río. En la parte alta, grupos cooperativos. Inicialmente hubo firmas de nuevos contratos con unos precios base no superiores los 0,29 euros kilo. En una segunda fase, se han incrementado hasta una media de un precio base que se podría situar entre los 0,30 y los 0,31 euros/kilo a lo que se suman otras cantidades por el volumen de las entregas y por la calidad de las mismas.
Estos precios suponen una continuidad sobre la situación actual donde el precio medio, según los datos del Fondo Español de Garantía Agraria, es de 0,33 euros kilo con muy ligeras subidas en los últimos meses, frente a los 0,32 euros de media que hubo el año pasado. Desde las cifras récord logradas entre 2013 y 2014 que llegaron a los 0,39 euros litro, en 2015 cayeron a los 0,28 euros. A partir de esa fecha, se puede hablar de subidas muy discretas que se enquistaron en el entorno de los 0,30/0,31 euros.
De los 14.620 contratos firmados con las industrias, el 57 por ciento de los mismos lo han hecho a un precio fijo, lo que supone no depender de ningún índice de referencia. Un 22,9 por ciento de los mismos contemplan una parte del precio fijo y otra variable. Otro casi 20 por ciento apostó por un precio variable en base a diferentes índices.
Esta evolución de las tarifas para los nuevos contratos choca con los precios medios existentes en el mercado comunitario donde no bajan de una media de 0,35/36 euros kilo, y donde la propia gran distribución, no como en España, se ha comprometido con las industrias a subir el valor de venta en los lineales si la industria eleva igualmente los precios de compra a los ganaderos, para asegurar la viabilidad de las explotaciones. En España, los grupos de la distribución se apuntan rápidamente a la foto y a la firma de pactos para defender los precios de la leche y la sostenibilidad de los ganaderos, algo en lo que se avanzado discretamente para eliminar de los lineales de la gran distribución precios por debajo de los 0,50 euros litro. Pero no se acaba de superar esa presencia de leche casi de oferta que hace que los industriales peleen en el campo a fin de lograr los precios más bajos y ganar cuota de mercado.
En relación con el sector de la leche un dato preocupante es la reducción del número de explotaciones. Al mes de marzo de este año, el número de ganaderos ascendía a 13.435 frente a los 14.241 que había al mes de abril del pasado año. Desde el sector se asocia fundamentalmente esta merma al comportamiento negativo de los precios y a la escasa rentabilidad de la actividad.
De acuerdo con las cifras sobre la evolución del sector, es evidente que el cierre de explotaciones ha sido una constante durante las última décadas si se tiene en cuenta que en la campaña 1993/94 se partía con unas 140.000 explotaciones, que se quedaban en 80.000, en 1998, para situarse en 13.435 del último mes.
La falta de la rentabilidad necesaria de los precios bajos ha sido una de las causas más importantes del cierre de explotaciones. Pero, los datos sobre la evolución de las granjas en las últimas décadas ponen igualmente de manifiesto que, además de los precios y de esa rentabilidad, existen otras causas como detonante de ese comportamiento. Entre los años 2013 y 2014, los precios de la leche llegaron a una media de 0,39 euros en agosto de 2013 y de 0,38 euros hasta febrero de 2014. Sin embargo, se mantuvo la reducción de las explotaciones a un ritmo similar al de los últimos años con ajustes de 940 explotaciones entre 2013 y 2014 y de más de 700 entre 2014 y 2015. 
Ello significa que los abandonos, además de por los precios, respondería a otras causas como sería la dureza de la actividad, la falta de incorporación de jóvenes y la jubilación galopante de los ganaderos.
El sector de la leche cuenta en la actualidad solamente con 837.000 vacas de ordeño con un descenso del 1,2 por ciento sobre la campaña anterior.