"No podemos meter el Acueducto en una urna de cristal"

D. A.
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La concejala de Patrimonio Histórico apuesta por "estudiar las patologías del Acueducto y definir un plan de actuaciones", pero sin dejar de ser conscientes de que el monumento "envejece" y sufre una "degradación natural" que resulta "inevitable"

"No podemos meter el Acueducto en una urna de cristal" - Foto: Rosa Blanco

La concejala de Urbanismo y Patrimonio Histórico, Clara Martín (Segovia, 1982), repasa en esta entrevista sus principales retos del mandato.

Por su profesión de arqueóloga, Clara Martín (Segovia, 1982) ha trabajado en diversos proyectos relacionados con la Muralla o el Acueducto, así como en el Plan Especial de Áreas Históricas (Peahis), clave a partir de este mandato para revitalizar el recinto amurallado y las demás zonas patrimoniales de la ciudad. Ahora deberá seguir profundizando en ese ámbito pero desde otro plano, el político; y por supuesto, gestionar el urbanismo de toda la ciudad, la vieja y también la nueva: desde el barrio de San José, con la tercera fase de su plan de regeneración urbana a punto de lanzarse para rehabilitar 100 viviendas más y diversas calles; hasta Segovia en su conjunto, con una revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que espera resolver en unos tres años, dentro por tanto de este mandato. En su entrevista con El Día, repasa esas y otras cuestiones como la protección y conservación del Acueducto, la próxima intervención urbanística sobre la plaza de la Artillería o el futuro parque de Tejadilla.

 

Asume la gestión un área clave para la ciudad y repleta de asuntos pendientes, ¿cuáles considera que son los más urgentes o prioritarios?

Una vez aprobado el Peahis (el 6 de septiembre, con entrada en vigor en próximas semanas), es importante gestionarlo de manera eficaz. Siguiendo con asuntos de planeamiento, el año que viene iniciaremos la revisión del PGOU y espero que no tardemos más de tres años en terminarla; soy optimista con eso porque la parte más compleja ya está resuelta con el Peahis. En materia de diseño de la propia ciudad, está el proyecto del valle de Tejadilla, que creo que puede ser bastante interesante no solo para el barrio de La Fuentecilla, sino para toda la ciudad (el Ayuntamiento dispone allí de unos 5.000 metros cuadrados y prevé crear un gran parque, una dotación deportiva y, posiblemente, un aparcamiento); y una intervención en la plaza Oriental (para alejar más el tráfico del Acueducto ganando más zona peatonal). Hablando de actuaciones concretas dentro del área de Patrimonio Histórico, el próximo año abordaremos el proyecto de restauración de la Muralla en su tramo norte, una obra importante (1,5 millones de euros), y estamos en conversaciones con la Junta para abordar la redacción del Plan de Gestión de la Ciudad Vieja. El del Acueducto está hecho, pero falta el de la Ciudad Vieja.

 

Recientemente se aprobaba también la memoria de la tercera fase del ARU (Área de Regeneración Urbana) de San José, con subvenciones para rehabilitar 100 viviendas y reurbanizar diversas calles. ¿Qué falta para su puesta en marcha?
Esperamos llevar la aprobación del gasto previsto por parte del Ayuntamiento al próximo pleno y después firmaremos el convenio con la Junta para iniciarlo a comienzos de 2020.

 

¿Será entonces cuando los propietarios puedan acudir al Ayuntamiento para pedir las ayudas?
Lo gestionaremos desde Patrimonio Histórico. Deberán publicarse las bases reguladoras para la concurrencia de todos los vecinos y después se abrirá el plazo de la convocatoria, por eso su puesta en marcha se prevé para comienzos de 2020.

 

Respecto al Peahis, Izquierda Unida, pese a ser socio de gobierno del PSOE, no ha dejado de advertir que considera que este documento fomenta la especulación por elevar la edificabilidad, y rechaza cuestiones como que la desprotección de la ladera del Salón deje abierta la opción de construir allí un parking…

Yo la especulación no la veo. Ahora mismo tenemos edificios en el recinto amurallado que no están destinados a viviendas y el aumento de la edificabilidad viene dado en buena medida por esos cambios de uso que prevé el Peahis. Así ocurre con el antiguo edificio del INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) o con el de los juzgados, y después hay parcelas sin construir a las que se da edificabilidad. En el INSS, además, el 51% de las viviendas tendrán que ser de protección oficial para jóvenes, y dentro del recinto amurallado sólo van 200 de las casi 1.500 viviendas más que se prevén, mientras que el resto irá en otras zonas del Peahis, por lo que no veo un incremento desmesurado. Creo que es más importante la visión de revitalizar y no la especulación. Y en cuanto al parking de Los Tilos, conocemos la posición de IU desde siempre, pero estamos tranquilos porque tenemos avales de la Unesco que garantizan que esa obra podría llevarse a cabo si fuera necesario, aunque ahora hay otras necesidades. 


La mayoría de la oposición ve positivo el Peahis, en cualquier caso, pero coincide en considerar que será la capacidad de gestionarlo la que lo haga bueno o malo.

La gestión es el siguiente paso y, como decía antes, uno de los retos de este mandato. Para eso contaremos con el comité de seguimiento y gestión del Peahis, una mesa técnica donde habrá técnicos del Ayuntamiento y de la Junta que cada 15 días evaluarán los proyectos que afecten al ámbito del Plan Especial. Funcionará como las comisiones de Patrimonio de la Junta y será clave para que todo salga de la manera más ágil posible. Por otro lado, dentro del área de Urbanismo, los técnicos ya se están formando en el Peahis porque son los primeros que deben conocer la normativa de cara a la tramitación de licencias. De hecho, ahora estamos viendo si de aquí a finales de año podemos reforzar el personal del área, aunque sea de forma temporal, para desatascar el tema de las licencias y que, en previsión de todo ese volumen de licencias nuevas que puedan venir, no se nos haga más grande el retraso.

 

¿Cuánto se tarda actualmente en resolver las peticiones de licencias?
Depende del proyecto, pero no son 15 días. Tres, cuatro o incluso cinco meses en algunos casos.

 

¿Y con el Peahis la demora podría ser mayor?

Evidentemente, si vienen más licencias habrá más volumen de trabajo. Lo que queremos precisamente es quitarnos ese atasco para rodar lo más rápido posible.

 

¿Pero entonces el tiempo necesario para resolver la concesión de licencias teme que se pudiera ir incluso por encima de los cinco meses?
Según la complejidad de cada proyecto. No es lo mismo rehabilitar un inmueble histórico dentro del recinto amurallado que cualquier otra fachada, y luego hay que tener en cuenta que todo esto no depende sólo de técnicos municipales, sino de que la otra parte (promotores) entienda bien el Peahis y reúna toda la documentación necesaria para tener los menores requerimientos posible. Ojalá pudiéramos dar el OK a la primera, según se presentara un proyecto, pero nunca es así.


El Peahis también contempla avanzar en la peatonalización del centro histórico y el entorno del Acueducto, y la intervención que se prepara en la plaza de la Artillería se supone que dará pasos en ese sentido...

Queremos alejar todavía más el tráfico de los arcos del Acueducto. Estamos viendo con los técnicos las posibilidades para el desarrollo de esta intervención y valorando costes, aunque no creo que pueda ejecutarse el año que viene. Tenemos que echar cuentas y ver también otras prioridades de la ciudad.

 

Proteger el Acueducto pretende también la ordenanza específica que se empezó a elaborar hace ya más de dos años, pero se pensaba aprobar el mandato pasado y no fue así; también se anunció durante la campaña su aprobación inicial dentro de los primeros 100 días de este mandato y a la vista está que tampoco. ¿Qué pasa?

La ordenanza de protección del Acueducto está elaborada y redactada. Llevamos mes y medio corrigiendo algunas cosas que nos apuntan técnicos municipales para su aprobación y, sinceramente, espero que de aquí a finales de año la podamos tener lista. Pero yo no puedo decir los tiempos legislativos de corrección de una norma que no dependen tanto de los técnicos de la Concejalía de Patrimonio Histórico, sino de técnicos jurídicos del Ayuntamiento que son los que deben dar la validez jurídica a la norma. En ese punto estamos...

 

En paralelo a la tramitación de esta ordenanza ha crecido el debate sobre la necesidad de proteger el Acueducto y se ha puesto más el foco sobre los actos inconscientes o vandálicos que atentan contra el monumento. Proliferan más las imágenes de turistas ‘trepadores’, e incluso Patrimonio Histórico recabó fotos que mostró en las jornadas del Acueducto de 2018, entre las que pudo verse, por ejemplo, a una ciudadana que dejaba a su perro orinar sobre el monumento.

Ahora afortunadamente hay una conciencia del patrimonio que antes no existía. A nadie se le pasaría por la cabeza volver a meter coches bajo los arcos, a pesar de que no hace tanto del corte de tráfico (1992), igual que hoy, por suerte, criticamos actitudes que antes pasaban desapercibidas y prohibirá la ordenanza, desde trepar por los sillares hasta incluso apoyar una bici o dejar un vaso. La mejor conservación preventiva es la educación, de todos modos, y dentro de los presupuestos de 2020 incluiremos un programa de educación y patrimonio que no sólo estará dirigido a los escolares, sino a todos. Creo que los propios segovianos debemos ser un poco vigilantes de todos los monumentos de la ciudad, del Acueducto y de todos. Aunque, por otro lado, no debemos olvidar que son los técnicos los que evalúan los daños que se puedan causar al Acueducto y existen otros factores que le afectan mucho más que un vaso o una bici, empezando por la meteorología. Debemos estudiar más las patologías del Acueducto para determinar las maneras de actuar, cuáles son los daños reales que sufre, qué los provoca, e intentar atajarlos. Pero también hay algo inevitable: tiene 2.000 años de antigüedad, sufre una degradación natural y progresiva, envejece. El granito envejece, está en la calle y no podemos meterlo en una urna de cristal.

 

Pero hay actos que, independientemente de que causen daños graves o no al Acueducto, atentan contra su ‘dignidad’. ¿Orina alguien sobre el Coliseo romano?

Sí, eso está claro, y repito que por eso la ordenanza también prohíbe esa clase de actitudes, dejar basura, apoyar una bici… Como he dicho antes, vamos a valorar cuáles son los daños reales del Acueducto, qué los provoca, cómo los podemos atajar, y evidentemente la presión turística también está ahí. Hace poco transmitimos a los guías turísticos que expliquen el monumento más alejados de los arcos para evitar que los grupos se apoyen en ellos. A principios de esta semana solicité más presencia a la Policía Local, sobre todo en días de más afluencia de turistas, y también a FCC (concesionaria del servicio de limpieza) que pase por allí con más frecuencia. Pero también debemos ser conscientes de que han coincidido una quincena de prejubilaciones en la Policía Local y se están incorporando nuevos agentes que deben completar su formación en muchos casos. A ver si ellos pueden tener normalizada su situación para la primavera.

 

¿Y no podría participar Protección Civil, por ejemplo, cuando esta agrupación vuelva a incorporar efectivos y se reactive?
Protección Civil está preparando las nuevas incorporaciones, veremos si es posible recurrir entonces a este órgano, a expensas, por supuesto, de los requerimientos que hagan Policía Local y Bomberos. Pero no olvidemos que las cuestiones de seguridad ciudadana son competencia de otra Concejalía.

 

En los dos últimos años del pasado mandato se anunciaron dos proyectos relativos al Acueducto de los que ya no se ha vuelto a saber nada: el plan de mecenazgo y la posible firma de un acuerdo con el Cedex (Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas) para que este organismo estatal tutelara su conservación, ¿en qué situación se encuentran?

El mecenazgo es una opción que está ahí y estamos pendientes de la aprobación de leyes de mecenazgo que creemos que pueden promover los gobiernos central y regional para que esas actuaciones repercutan de mejor manera en los ciudadanos que hagan aportaciones en favor del patrimonio. Pero, aparte de eso, creemos que la clave para un monumento como el Acueducto está en la implicación de esas otras administraciones, Junta y Estado. Por eso desde el comienzo de este mandato estamos en contacto con la Junta para la elaboración y puesta en marcha del Plan de Gestión de la Ciudad Vieja y su Acueducto, en donde una de las principales actuaciones será todo lo relacionado con la gestión urbana del entorno del monumento. Ese plan de gestión es clave para una conservación preventiva del bien. Luego está el plan de actuaciones que estamos preparando en la Concejalía de Patrimonio Histórico para marcar prioridades, valorándolas económicamente para ver cuáles podemos asumir nosotros y cuáles deberían ser asumidas por otras administraciones porque nosotros no podamos tener los recursos necesarios para llevarlas a cabo. También se están haciendo estudios sobre los orígenes de las piedras del Acueducto para poder sustituirlas por piedras de la misma composición, si es que fuera necesario, en futuras actuaciones de restauración. Es decir, que estamos trabajando constantemente en el monumento, e incluso proponiendo la posibilidad de redactar un plan director que precisamente nos marque esos ejes de actuación. En cuanto al acuerdo con el Cedex, las conversaciones no llegaron a buen puerto porque suponían una implicación económica muy importante por parte del Ayuntamiento que no podíamos asumir. A día de hoy no está firmado el convenio y yo creo que es importante, primero, conocer bien cuáles son las patologías, conocer los ejes de actuación prioritarios e ir actuando de forma conjunta con las otras administraciones.