CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


La lealtad, bien escaso

Mariano Rajoy, además de hacer campaña en Galicia, ha acudido a Valencia porque el PP le pidió que echara una mano en una región que fue feudo del PP y hoy es de la izquierda; Fátima Báñez está haciendo campaña para los alcaldes de Huelva, y a petición de Casado, recorre media España para explicar qué hizo el gobierno del PP por las pensiones y por la igualdad.

Al expresidente no le trató muy bien Pablo Casado, y todavía peor a la exministra de Trabajo, de la que incluso dijo que no era cabeza de lista de Huelva porque le había comunicado que se quería dedicar a la empresa privada. No era cierto, estaba a disposición del partido. Sin embargo, Rajoy y Fátima Báñez se están mojando por el PP, hacen kilómetros por España pidiendo el voto para el PP. Para el PP de Casado. Su partido. Eso es lealtad, lo demás son cuentos chinos.

La fuga de personajes del PP hacia Vox y Ciudadanos es un goteo que demuestra que gente que ha sido relevante en el partido fundado por Fraga son fieles a unas siglas lo justo: lo que dura que se les ofrezcan buenos cargos. Si ven que un nuevo equipo prefiere rodearse de otra gente, llaman a otra puerta o la abren a quien llama, aunque sea los adversarios históricos de aquel partido que supuestamente amaban tanto.

Pablo Casado se ha equivocado en la formación de su equipo, se ha equivocado aún más en las listas, y todavía más al prescindir de personas que eran importantes para los militantes y votantes del PP, personas que formaban parte de la mejor historia del partido. Pero dicho esto, que se ha equivocado mucho en muy poco tiempo, nadie merece tanta deslealtad a cuatro días de unas elecciones generales.

El último en marcharse ha sido Ángel Garrido. Se comprende su descontento con que no le nombraran candidato al gobierno regional cuando ya ocupaba el puesto de presidente, puesto al que se dedicó en cuerpo y alma; pero no se comprende que después de pedir a Casado un puesto en la lista europea alegando razones personales, pues le explicó que quería alejarse de Madrid, deje esa lista –cuando ya se había publicado en el BOE- para ir en el puesto número 13 del parlamento regional por Ciudadanos. En el 13, que a lo mejor ni sale. Lo que indica que quería dar una bofetada al PP en toda la cresta. Porque deja un cargo importante de eurodiputado, magníficamente pagado y de gran proyección internacional, para ocupar escaño, si lo ocupa, en un parlamento autonómico al lado de aquellos que le hicieron la vida imposible cuando era presidente del gobierno madrileño.

Se comprende que la clase política española esté tan desprestigiada. Vaya ejemplo el de Bauzá, Corbacho, Garrido, Henríquez de Luna, Silvia Clemente, Joan Mezquida…. Vaya ejemplo de deslealtad.