TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Los del fútbol

Los del fútbol, concretamente, son esos tipos que a los 80 años pasearán por un parque y se cruzarán con una pelota perdida en un juego infantil: sonreirán («Sigue viniendo») y darán un toque sutil, suavecito, cargado de elegancia, al que el niño reaccionará con insospechada naturalidad («Éste ha tenido que ser futbolista»), devolviendo la sonrisa. Los del fútbol son esos jugadores treintañeros, cabalgando hacia la 'cuarentena' y por ende la retirada, que no deberían extinguirse jamás porque elevan el juego a un nivel superior: cuando el balón pasa por sus botas las jugadas adquieren otro significado. Sabemos de quién hablamos, ¿verdad? Pongamos aquí a Luka Modric, a quien la corriente de pensamiento única estaba enterrando, buscando sustitutos, retirando la camiseta antes de tiempo.

Cada vez que Modric engancha el esférico, el partido mejora: va a suceder algo que no podría suceder en las botas de los otros 21. Incluso cuando no está en su mejor momento, los detalles de pureza y respeto a este deporte surgen de forma natural. Los del fútbol son así: ¿Que fallan? Por supuesto: nadie es perfecto, ni siquiera Messi. ¿Que se apagan, que pierden velocidad, que cada vez les cuesta más sacar la magia? Y a quién no… Pero son sus momentos de lucidez los que justifican el precio de la entrada.

El sábado llegaba al Bernabéu el niño (Odegaard) al que señalan como sustituto natural del croata. Era la batalla del tiempo: veinte años del noruego, 34 del croata. Y la actitud de Modric, el partido que firmó, fue excelente. Un pequeño grito de rebeldía ante el muchacho: todavía tienes que comer muchas alubias para entrar en el club de «los del fútbol».

No retiren antes de tiempo a los genios. Cualquier partido podría ser el último y luego, como idiotas, los echamos de menos.