TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Por un milímetro

De todas las críticas que se le han hecho al VAR, me parece que la más sensata es que «ha deshumanizado el fútbol». Habría que matizar muchas cosas, pero es imposible cambiar el fútbol… sin cambiar el fútbol. «No, no, ayude a los árbitros, hágamelo más justo pero no toque nada». Eso era imposible. 
Por encima de los colegiados, de la Sala VOR, de los comités y de todo hijo de vecina está una ‘cosa’ en la sombra llamada International Board: el estamento que determina las reglas del fútbol. Para empezar el año, la ‘IB’ ha tomado cartas en el asunto de moda y ha enviado una circular a las 209 federaciones que forman la FIFA recordando que «el VAR es una herramienta que solo debe usarse para corregir los errores claros, obvios y manifiestos». 
Lukas Brud, secretario general, dice lo que cada aficionado piensa en esas pausas eternas: «Se puede estar en fuera de juego por un milímetro, sí, pero si hacen falta siete u ocho cámaras para verlo, malo. Cuando necesitamos varios minutos para estudiar si hubo o no hubo orsay debe prevalecer la decisión inicial del árbitro». La idea es preciosa, pero ¿está el aficionado al fútbol preparado para soportarlo? Es decir: a veces ese milímetro jugará a favor y a veces, en contra. ¿Puede aguantar un forofo, rojo de ira, la frase «Era fuera de juego, sí, pero la jugada era tan rápida que el ‘línea’ no lo ha visto» o «El contacto es insignificante, pero como es contacto se mantiene el penalti»… cuando las jugadas le perjudican? ¿Preferimos esperar varios minutos o «humanizar» de nuevo el juego, permitiendo que el error y la polémica vuelvan a ser parte del fútbol? Lo jodido del tema es que todavía, como aficionados, estamos desarrollando las respuestas. Aún no las tenemos. Pero hasta que todo esto se calme, estabilice y asiente, podríamos aguantar más y criticar menos…