Las víctimas del terrorismo piden que no se olvide a ETA

SPC
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Las víctimas del terrorismo piden que no se olvide a ETA - Foto: Ballesteros

La presidenta de la FVT, Marimar Blanco, carga contra el Gobierno por la entrevista a Otegi en TVE la noche anterior

Ayer fue un día muy duro para las víctimas de ETA. Yes que cuando aún estaba viva la polémica por la entrevista la noche anterior en TVE al líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi, el Congreso celebró, por noveno año consecutivo, su día (en el que se incluyen a los afectados por ataques yihadistas y de otras bandas). Así, la presidenta de la FTV, Marimar Blanco, insistió en la importancia de no permitir que la organización criminal obtenga réditos políticos. «Frente a quienes se atreven a afirmar que ya vale de vivir de las rentas de ETA, las víctimas del terrorismo reclamamos que se impida la formación de Gobiernos que actúan como si no hubiera existido», defendió la popular, que lamentó que «lo único que las víctimas han obtenido de ETA ha sido muerte, dolor y sufrimiento». «Esa es la verdadera y única historia», enfatizó. 
Los diputados de Unidas Podemos, PNV y ERC declinaron aplaudir a la vasca y, por primera vez, en el acto hubo presencia de la izquierda abertzale que justificaba a ETA, aunque solo se asomó al acto en la fase final, incluyendo el minuto de silencio, como había anunciado Otegi. 
Fue una jornada muy emotiva, que comenzó cuando la jefa de la Cámara Baja, la socialista Meritxell Batet, recibió a los representantes de las asociaciones de víctimas en el Salón de Pasos Perdidos, y después todos se dirigieron al Hemiciclo, donde se organizó este año el homenaje y donde esperaban diputados y senadores de los distintos grupos parlamentarios. 
A la cita acudieron representantes de la FVT y de la AVT, pero a última hora se descolgó la asociación Dignidad y Justicia en señal de rechazo a la entrevista a Otegi en TVE. Como en ocasiones anteriores también faltó Covite, al considerar que carece de sentido sumarse al homenaje de una Cámara en la que está representada EH Bildu. 
Una vez en el Salón de Plenos, Batet abrió la sesión saludando a las víctimas, a los parlamentarios y a otras autoridades presentes, entre ellos representantes del Poder Judicial y siete ministros, encabezados por el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska. 
La catalana reivindicó en su discurso el logro que supuso la consecución de la unidad de los partidos democráticos contra ETA y que fue «vital» para su derrota, a la vez que hizo un llamamiento a reeditar esa unidad ante los «desafíos» actuales. 
Asimismo, proclamó que se puede afirmar «con orgullo» que la derrota de la banda se alcanzó «desde el respeto al Estado de Derecho». En aquel camino, «difícil pero fructífero», se descubrió como un «factor vital» la unidad de los demócratas, «un pacto de pertenencia del conjunto de los ciudadanos y las fuerzas políticas, sin perjuicio de su pluralismo, a un bando común, lejos de cualquier neutralidad, el bando de los derechos fundamentales y los valores democráticos».  
Los portavoces y líderes de los grupos parlamentarios ocuparon esta vez el centro de la primera fila tradicionalmente reservada al Gobierno, y ahí se pudo ver a Adriana Lastra (PSOE), Pablo Casado (PP), Albert Rivera (Ciudadanos) e Irene Montero (Unidas Podemos). También estaban, entre otros, Gabriel Rufián (ERC) y Aitor Esteban (PNV). 


Destacadas ausencias

Eso sí, no estuvieron presentes ni el líder de Podemos, Pablo Iglesias, ni  Vox, que prefirió homenajear a las víctimas de ETA querellándose contra el expresidente Zapatero. 
En el acto se ejecutaron también dos piezas musicales: el Segundo movimiento de la sonata de Giovanni Baptista Pescetti para arpa, interpretada por Gloria del Pino, y Lascia chio pianga, aria de Rinaldo de Haendel, cantada por el tenor Mario Millán Rodríguez-Sadia. 
El homenaje acabó con un minuto de silencio con todos los asistentes puestos en pie y con aplausos de solidaridad con los afectados por el terrorismo. Después, los miembros de la Mesa, el resto de los diputados y los invitados se dirigieron al Salón de Pasos Perdidos para mantener un encuentro. 
El Congreso organiza este homenaje cada año desde que en 2010 se aprobó una declaración institucional para instaurar el 27 de junio como Día de las Víctimas del Terrorismo en memoria de Begoña Urroz, asesinada con 22 meses en 1960 por una bomba colocada en la estación de ferrocarril de Amara (Guipúzcoa) por el Directorio Revolucionario Ibérico de Liberación (DRIL). 
En los últimos años esta ceremonia se venía celebrando en la Sala Constitucional o el Salón de Pasos Perdidos, pero la actual presidenta de la Cámara Baja, Meritxell Batet, decidió darle mayor visibilidad llevándola de nuevo al Salón de Plenos, aunque sin ser una sesión plenaria, porque ello impediría dar la palabra a personas ajenas a la institución.