CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Los socios de Pedro Sánchez

11/05/2020

Podemos se ha sumado a los partidos que se han manifestado a favor de que los presos con patologías graves, que hayan cumplido tres cuartas partes de las penas , sin reincidencias, o con pronóstico acreditado de reinserción social, sean excarcelados para someterse al mismo confinamiento domiciliario que el resto de la sociedad. A todo ello, aparte de otras exigencias, se debe sumar el acercamiento a sus domicilios, controles en la prisión sobre el corona virus, e información detallada sobre sobre la enfermedad.

Es evidente que los presos, incluso habiendo sino condenados en firme, tienen derechos que garanticen su salud. Pero sorprende que un partido que forma parte de un gobierno que ha cercenado tantos derechos y libertades ante la crisis del corona virus, incapaz de ofrecer la obligada seguridad a los sanitarios para realizar su trabajo, incapaz de hacer controles a todos los ciudadanos para que tomen las necesarias medidas de precaución, que ha dejado morir a miles de ancianos confinados en residencias sin recibir atención médica, y que no ha sido capaz de gestionar con eficacia una pandemia hasta el punto de que se ha hecho con el triste record de colocar a España en lo alto de la lista de los países del mundo con mayor índice de fallecidos por covid 19 en relación con el número de habitantes, respalde una medida que da ventajas a los presos sobre el resto de los ciudadanos españoles. Una medida que, no se le escapa a nadie, tiene como objetivo último la excarcelación de los presos etarras y de los dirigentes independentistas catalanes condenados por el Tribunal Supremo.

Solo falta que Pedro Sánchez atienda la demanda respecto a los presos por el miedo escénico a perder el apoyo de Pablo Iglesias y perder por tanto el gobierno; no es la primera vez que el líder de Podemos le lanza un órdago y lo gana. De eso sabe mucho la vicepresidenta ministra Calviño, que ha visto cómo el presidente echaba atrás sus sugerencias sobre las medidas sociales que propugnaba Podemos y que ponen en riesgo el futuro económico del país. Es de dominio público que Sánchez difícilmente quita la razón a Pablo Iglesias.

Iglesias, lo ha demostrado desde el mismo momento que prometió su cargo, no gobierna para los españoles en general como es obligación de todo gobierno, sino que sus decisiones van dirigidas fundamentalmente a los suyos, a sus votantes. Si hay que colocarse al lado de quienes plantan cara al gobierno, y por tanto a él mismo, lo hace. Los compañeros de cama que se ha buscado ahora Pablo Iglesias para dar trato de favor a los presos, son los mismos que días atrás votaron contra la prórroga del estado de alarma; controvertido estado que sin embargo el equipo de Sánchez, del que forma parte Podemos, considera imprescindible para garantizar la salud de los españoles. Incluidos los que cumplen pena de prisión.