TRIGO LIMPIO

Luis Miguel de Dios

Escritor y periodista


Ciudadanos

Estos días, todas las miradas convergen en Ciudadanos (Cs). Albert Rivera saca pecho y se deja querer. ¡Quien se lo iba a decir cuando, hace no tanto tiempo, inició su andadura política casi en solitario en aquella Barcelona ya amenazada por el sectarismo de los independentistas! Pero no todo es blanco y migado. Con el crecimiento suelen llegar los matices, las discrepancias en las tácticas y estrategias, los distintos enfoques y las inevitables divisiones. Pasa hasta en las mejores familias. Cuando escribo estas líneas ignoro el resultado de la Ejecutiva Nacional que los ‘naranjas’ celebran en Madrid, pero sospecho que no serán muy diferentes de los que auguran los expertos en los intríngulis del Cs. O sea, que hay mayoría de partidarios, con Ribera a la cabeza, de pactar a la derecha esté o no esté Vox, mientras que otro grupo, más reducido, se inclina por el PSOE o, como mínimo, por eliminar el famoso cordón sanitario que impone el líder para romper con Pedro Sánchez. Y bulle también la tesis de no alcanzar acuerdos monolíticos nacionales, sino contemplar las particularidades de cada autonomía ayuntamiento en liza. Y ahí entran en juego numerosas instituciones de Castilla y León empezando por la Junta. El PSOE llama al cambio, lo que equivale a pedir a Cs que vote a los candidatos socialistas. El PP se ofrece como el partido de la moderación, la experiencia y el freno a los radicalismos. Y mete por medio ese supuesto, y nunca demostrado, pacto de Sánchez con el separatismo y no sé con cuantas herejías más. Espadas en alto, aunque da la impresión de que los Ciudadanos de aquí están más por la labor de desalojar a un PP que lleva 32 años en la Junta y casi desde el Diluvio Universal en algunas diputaciones y ayuntamientos. ¿Se resolverá pronto el enigma? Lo dudo. No veo a Igea apoyando a Mañueco ni al Cs de Zamora dejando que el PP siga mandando en la Diputación. Es verdad que cosas más raras se han visto, pero….