Ir a por pan de noche, haber reñido en casa y otras excusas

Nacho Sáez
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La mayoría de la población de Segovia cumple las restricciones del estado de alarma, pero las fuerzas y cuerpos de seguridad ya acumulan una larga lista de infracciones, algunas estrambóticas.

Agentes de la Policía Local esposan a un joven en la calle Berlín el pasado jueves 7 de mayo por resistencia a la autoridad. - Foto: DS

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad habían practicado veinte detenciones y realizado 2.816 propuestas de sanción en la provincia de Segovia, a 11 de mayo, por infracciones del estado de alarma. Una media de casi medio centenar de intervenciones diarias que conforman una falsa imagen acerca del comportamiento de la mayoría de la población. «El 99 por ciento está cumpliendo», destaca Julio Rodríguez Fuentetaja, intendente jefe de la Policía Local, un cuerpo que, como la Policía Nacional, la Guardia Civil e incluso agentes medioambientales, acumula no obstante ya un largo listado de episodios –algunos estrambóticos– a lo largo de estas semanas de confinamiento. Y con ellos, una larga retahíla de excusas de los ciudadanos con el objetivo de librarse de una denuncia.

La Subdelegación del Gobierno ha informado de algunos y este periódico ha conseguido recopilar otros más siendo incluso testigo de una actuación policial.

1. Un joven arrestado en San José por resistencia a la autoridad.

Cinco personas fueron sorprendidas durmiendo en el Chozo Aránguez, en plena Sierra de Guadarrama.Cinco personas fueron sorprendidas durmiendo en el Chozo Aránguez, en plena Sierra de Guadarrama. - Foto: DS

El jueves 7 de mayo un joven fue esposado en la calle Berlín por resistencia a la autoridad. Agentes de Policía Local solicitaron su identificación a él y a otros acompañantes junto a la cancha de fútbol sala del barrio de San José, a lo que opuso impedimentos e incluso «intentó marcharse», según confirma Rodríguez Fuentetaja. Se procedió a su detención en medio de los gritos del joven y con numerosas personas como testigos, ya que habían pasado las ocho de la tarde, la hora por excelencia del paseo durante la fase 0 de la desescalada.

2. Fiesta de cumpleaños de diez jóvenes.
Precisamente la Policía Local practicó la primera detención en Segovia por incumplir el estado de alarma. Fue el domingo 15 de marzo a un joven que se encontraba junto a otros bebiendo en la zona del recinto ferial y que escupió diciendo que tenía el coronavirus. En días posteriores, los agentes municipales han localizado botellones en el Lago Alonso y en las Arenas, aunque ninguno tan multitudinario como el que habían organizado para celebrar un cumpleaños, en  dos trasteros de un inmueble del entorno de la estación de trenes, diez jóvenes procedentes de varios municipios de la provincia a los que incluso se les incautó sustancias estupefacientes. Fue en la madrugada del pasado 10 de mayo y la Policía Local pudo disolverlo y proponer una sanción para los participantes por encontrarse en un trastero, que no posee la inviolabilidad que sí que tienen reconocidos los domicilios particulares.

3. Fiestas en pisos.

La Subdelegación del Gobierno investiga una supuesta novillada que se celebró en una finca de Espirdo y que fue retransmitida por Internet.La Subdelegación del Gobierno investiga una supuesta novillada que se celebró en una finca de Espirdo y que fue retransmitida por Internet. - Foto: DS

Las casas se han convertido en el refugio para la celebración de fiestas. En algunos casos incumpliendo el estado de alarma, aunque no resulta sencillo demostrarlo a las fuerzas y cuerpos de seguridad cuando acuden a una vivienda, casi siempre por la llamada de algún vecino molesto por los ruidos. Intervenciones que han dado lugar a momentos surrealistas. En una de ellas en el entorno de José Zorrilla había cinco personas que aseguraban vivir allí. Sin embargo, la Policía Local tuvo que volver a petición de los vecinos, que se quejaban de que no podían descansar, y uno de los participantes en la fiesta se había marchado. Otra justificó que se había acercado a la gasolinera a realizar una compra –a la una de la madrugada–, pero no conocía la identidad del hombre a pesar de que vivía con él.

4. En bici a hacer la compra grande.

La alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, ha asegurado que la Policía Local solo está formulando denuncias por incumplimientos flagrantes del estado de alarma o faltas de respeto a la autoridad. Trataba, de esta manera, de remarcar la cintura y la empatía con la que se manejan los agentes antes de sacar la libreta. Los ciudadanos la han puesto a prueba. A un joven le dieron el alto en la avenida Juan Carlos I mientras circulaba en bici –antes de que se permitiera el deporte individual– y se justificó diciendo que iba a una gran superficie de la ciudad para hacer la compra. Finalmente contó que había discutido con sus padres y que había salido de casa para tranquilizarse.

5. A por pan a las nueve de la noche y a por tabaco a las dos de la madrugada.

La excusa de estar camino o de vuelta de comercios esenciales ha sido muy empleada, pero hay veces que no cuela o que por lo menos no está justificada. Es el caso de un hombre al que le dieron el alto cuando conducía y que alegó que iba a comprar pan. Eran las nueve de la noche y se estaba desplazando desde Espirdo a Segovia.

Tampoco parece de recibo en las circunstancias actuales estar por la calle a las dos de la madrugada para ir a comprar tacabo a la gasolinera. Ocurrió en la calle La Dehesa.

6. Reuniones de adultos y niños en las plazas Mester de Juglaría y Mester de Clerecía.

A las fuerzas y cuerpos de seguridad también les ha tocado intervenir en concentraciones de niños y adultos en la calle. Ha sido el caso, por ejemplo, de las plazas Mester de Juglaría y Mester de Clerecía. Vecinos avisaban de la presencia policial con cubos de agua.
7. Escondida en el maletero.
Completan esta fotografía de los incumplimientos las cinco personas que fueron pilladas durmiendo en el Chozo Aránguez, la pareja que se saltó el confinamiento en La Granja con ella escondida en el maletero, el grupo que se tomaba unos botellines en las lagunas de Cantalejo o la presunta novillada celebrada en una finca de Espirdo.