Los accidentes laborales crecen un 4,4% entre enero y marzo

SPC
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UGT y CCOO destacan que la precariedad y la ansiedad en los puestos de trabajo por la inmediatez y las nuevas tecnologías provocan la mayoría de las muertes en la Comunidad

Los accidentes laborales crecen un 4,4% entre enero y marzo

La siniestralidad laboral sigue en ascenso en Castilla y León en 2019. Los tres primeros meses se cerraron en la Comunidad con 6.744 siniestros con baja en la jornada de trabajo, lo que supone 285 más que en el mismo periodo de 2018, con un ascenso del 4,4 por ciento impulsado sobre todo por la construcción.
El informe que elabora la Junta, recogido por Ical, revela que entre enero y marzo se contabilizaron 48 accidentes laborales de carácter grave, uno más que en 2018. Sin embargo, y como dato «positivo», los siniestros mortales se redujeron en dos, aunque hubo que seguir lamentando el fallecimiento de siete trabajadores. Cuatro de ellos se produjeron por lesiones no traumáticas y tres por accidentes de tráfico en jornada de trabajo Los siniestros leves sumaron la mayor parte y fueron 286 más que el año anterior.
Por sectores, se dispararon un 31,25 por ciento en la construcción, hasta 882 entre enero y marzo, mientras que en el primario hubo un avance del 16,5 por ciento. Además, también crecieron los siniestros en la industria, aunque de forma más moderada, un 0,6 por ciento. En el extremo opuesto se situaron los servicios, donde disminuyeron un 0,2 por ciento, aunque concentraron el mayor volumen de accidentes.
El comportamiento de los accidentes in itinere y las bajas por enfermedades profesionales fue mejor. En el primer caso, hubo 668 accidentes con un 27,7 por ciento de reducción y murió una persona frente a las cuatro de 2018. En cuanto a las enfermedades profesionales con baja, se registraron 123, con un descenso del 15,7 por ciento.

La precariedad es la lacra. Las secretarias de Salud Laboral de UGT y CCOO en Castilla y León, Azucena Pérez y Sheila Mateos, lamentaron este nuevo crecimiento de los accidentes laborales, que siguen al alza desde el final de la crisis, en 2013. Las responsables situaron la precariedad laboral y la falta de inversión en prevención en la base de los accidentes, y exigieron medidas para atajar esta lacra que sigue acabando con trabajadores.
Pérez constata que «detrás de buena parte de estos accidentes se esconde la precariedad laboral y la inestabilidad en el empleo» y razonó que si esto es «un factor determinante en la probabilidad de sufrir un accidente de trabajo» es necesario «apostar por empleos indefinidos, cualificados y bien remunerados, en definitiva, decentes y de calidad» para atajar el problema.
Mateos puso el acento en «la ansiedad», por la inmediatez que cada vez se exige más. «Desde la crisis hay menos personal para el mismo trabajo, y las nuevas tecnologías nos están influenciando demasiado», explica la dirigente sindical.


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