La recaudación tributaria cae en marzo y apunta a debacle

SPC
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El Estado redujo sus ingresos en la Comunidad un 2,7 por ciento lastrados por el consumo y la actividad empresarial

La recaudación tributaria cae en marzo y apunta a debacle

La frontera hacia una nueva realidad marcada por el coronavirus todo lo toca y genera un pernicioso círculo económico, con una falta de actividad que obliga a poner sobre la mesa recursos a las administraciones que ven como sus ingresos se desploman por falta de recaudación. La pescadilla que se muerde la cola.
Los últimos datos publicados por la Agencia Tributaria constatan ya un parón recaudatorio en marzo, cuando se pasó de crecer a un ritmo de dos dígitos entre enero y febrero a entrar en números rojos. Sin embargo, será en abril cuando se constate el impacto tributario de la pandemia y llegará la hecatombe, ante la hibernación económica que se decretó a mediados de marzo y las medidas aprobadas por el Gobierno para aplazar los abonos del IRPF y el IVA hasta mayo.
Las cifras que maneja la Agencia Tributaria indican que el tercer mes del año se recaudaron 99,75 millones en Castilla y León, lo que supone un descenso del 2,7 por ciento, respecto al mismo periodo de 2019. Este dato contrasta con el avance del 11,5 por ciento registrado entre enero y marzo, cuando se ingresaron 1.034,3 millones. Los datos de la Comunidad contrastan con una evolución aún muy positiva de la media autonómica, donde la recaudación creció un 15,9 por ciento, hasta los 9.507,7 millones.
El consumo, gravado por el IVA, y la actividad empresarial, por el Impuesto de Sociedades, fueron los responsables de esta merma en la recaudación, ya que el IRPF, que marca los rendimientos del trabajo, creció de forma importante respecto a 2019.
En concreto, y siempre con las cifras de la Agencia Tributaria a las que ha tenido acceso la Agencia Ical, el Estado registró una recaudación negativa por IVA, de 11,92 millones, cuando un año antes permitió ingresar 763.000 euros. Asimismo, el Impuesto de Sociedades supuso unos ingresos para las arcas estatales en la Comunidad, por 3,6 millones, que representan una bajada del 34,8 por ciento, en comparación al dato del año anterior.
Por el contrario, las cifras del IRPF salvaron los muebles y permitieron minorar el dato negativo, ya que se ingresaron a través de este tributo, un total de 100,44 millones de euros, lo que representa una importante subida en relación a la cantidad contabilizada en marzo de 2019, del 21,3 por ciento.
Cabe destacar que la recaudación de los Impuestos Especiales tuvo un mal comportamiento en marzo y se prevé una profunda recesión en abril, ante el desplome del consumo de combustibles. En concreto, la Agencia Tributaria recaudó a través de estos tributos 4,08 millones, frente a los 4,95 millones del año anterior por las mismas fechas, lo que indica una contracción del 17,6 por ciento.
Tampoco tuvo un buen comportamiento el tributo que grava el Tráfico Exterior, que supuso una recaudación de 1,01 millones para el Estado, que suponen una importante rebaja respecto al año 2019, del 35,6 por ciento.
Por último, el Capítulo III (tasa radioeléctrica, recargo de apremio, intereses de demora y sanciones tributarias), también siguió una línea descendente, y la recaudación de 2,08 millones de euros, representó una bajada respecto a 2019, del 39,2 por ciento.
Provincias.

Los datos globales de recaudación tributaria en Castilla y León revelan un comportamiento muy dispar por provincias. La caída de los ingresos del Estado en la Comunidad llegó de la mano, sobre todo, de Valladolid y Segovia junto a Soria y León en menor medida, mientras que el resto de territorios de la Comunidad experimentaron crecimientos.