Cuatro décadas en plena forma

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El Clase G de Mercedes se ha convertido en uno de los todoterreno más icónicos de la historia

Cuatro décadas en plena forma

En sus 40 años de vida no ha hecho más que mejorar. El mítico Mercedes Clase G acaba de cumplir cuatro décadas y siempre se ha mantenido fiel a sí mismo y a sus valores y el constante trabajo de desarrollo de Mercedes-Benz ha asegurado que este automóvil se mantenga fresco y al día.
La presentación mundial del modelo 460 de la Clase G tuvo lugar en febrero de 1979 en Toulon (Francia). En aquella ocasión, el dossier de prensa de la marca enfatizaba su «incontestable capacidad dentro y fuera de la carretera», así como una «máxima versatilidad de uso». Estos aspectos también son aplicables al nuevo modelo que se fabrica en Graz (Austria), desde mayo de 2018. 
La historia del vehículo comenzó en el verano de 1969, cuando Daimler-Benz AG y Austria Steyr-Saimler-Puch AG entablaron conversaciones sobre una posible cooperación. Ambos fabricantes ofrecían coches con excelentes capacidades todoterreno como parte de sus gamas: el Mercedes-Benz Unimog, así como los Puch Haflinger y Puch Pinzgauer. En 1971, la idea de fabricar un todoterreno de forma conjunto tomó forma. Este automóvil combinaría unas capacidades extremas con una buena manejabilidad en carretera. En otoño de 1972, los directores ejecutivos Dr. Joachim Zahn y el Dr. Karl Rabus alcanzaron un acuerdo sobre su desarrollo. 
El primer modelo de madera fue creado antes de abril de 1973 y el prototipo para rodar en carretera ya estaba realizando pruebas en 1974. Las imágenes con la descripción técnica, publicadas internamente en 1975, mostraron lo rápido que llegaron los ingenieros a un diseño muy cercano al del que sería el Clase G. El empuje final con su icónico perfil fue definido por Mercedes-Benz Design, con Bruno Sacco a la cabeza. Los estilistas combinaron las grandes y pulidas superficies de la carrocería del vehículo con las características técnicas definidas, como los amplios ángulos de ataque y salida, así como una altura libre del vehículo sobre el suelo relativamente alta, con un ancho total decididamente pequeño.
El Clase G fue presentado al mercado inicialmente como el modelo 460: un todoterreno universal, con un interior sencillo pero en el que se había prestado mucha atención al sistema de propulsión. La tracción total, instalada como equipamiento de serie, contaba con un diferencial entre ejes bloqueable al cien por cien y diferenciales bloqueables opcionales en los ejes delantero y trasero, que han sido equipamiento estándar desde 1985. Gracias a ello se asegura un comportamiento óptimo fuera de la carretera. El diseño del chasis y los ejes rígidos con amortiguadores de muelles estaban orientados hacia la versatilidad y robustez fuera de la carretera. 
Tras 40 años, el Clase G, que recibió en 2018 la actualización más profunda de su historia, incorporará esta primavera su versión G 350 d. Este propulsor diésel convierte a este icono en el G más eficiente hasta la fecha. Además, completa la oferta de esta gama acompañando a las versiones gasolina, el G 500 y el impresionante Mercedes-AMG G 63, que con sus 585 CV de potencia es capaz de hacer el 0 a 10 km/h en tan solo 4,5 segundos.