La despoblación y el agua marcarán la agenda de Diputación

Nacho Sáez
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El nuevo presidente se compromete a utilizar «todas las herramientas posibles» para frenar la sangría demográfica y a «luchar sin descanso» para proveer a todos los municipios de agua «en cantidad y calidad». El Palacio de Congresos, patata caliente.

La despoblación y el agua marcarán la agenda de Diputación

«No vengo a revolucionar nada, vengo a mejorarlo todo». El primer discurso del nuevo presidente de la Diputación, Miguel Ángel de Vicente, se dividió entre las loas a la gestión de su predecesor y la asunción de deberes con la mirada puesta en los próximos cuatro años. El alcalde de Collado Hermoso se reconoció heredero de una institución «saneada económicamente, moderna y transparente», pero al mismo tiempo enumeró una lista de asignaturas pendientes sobre las que el equipo de Gobierno que encabeza tendrá que trabajar.
La primera, la despoblación, que fue el tema que acaparó más tiempo en su discurso. «No es un problema ni de los ayuntamientos, ni de las diputaciones, ni de la Administración autonómica, ni siquiera de la estatal. No es un problema de partidos ni de siglas políticas. Es un problema de todos», señaló antes de comprometerse a abordarlo «desde todas sus áreas y aristas, desde la antropológica a la etnológica o la tecnológica». «Utilizaremos todas las herramientas posibles y, espero que Gobierno y oposición, lleguemos a acuerdos para desarrollar los programas necesarios y que los pueblos no sean una fotografía en blanco y negro de lo que fueron una vez», añadió sobre una cuestión en la que también apeló a la educación recibida en los pueblos para gestionarla.
«Lucha sin descanso» prometió para proveer a todos los municipios «de agua en cantidad y calidad». Un informe de Ecologistas en Acción reveló el pasado mes de abril que 117 municipios de la provincia registran problemas por nitratos, y algunos como Ochando, Lastras del Pozo, Cabezuela, Ortigosa de Pestaño y Lastras de Cuéllar han tenido que suministrar a sus vecinos agua embotellada por la presencia de esos nitratos y de arsénico. «Donde hay agua, hay desarrollo», subrayó el nuevo presidente de la Diputación, decidido a incluir este problema en su agenda política.
Junto a la despoblación y el agua, tampoco faltará el empleo («Con programas que suenen reales y verosímiles formando si es preciso a empresas y emprendedores», afirmó) y el acceso a las nuevas tecnologías. En este sentido interpeló a los municipios. «La innovación no puede darnos miedo. La banda ancha, las redes sociales, la TDT o la tecnología 5G deben ir entrando en nuestros pueblos para que las personas creativas y emprendedoras cuenten con un recurso y un motivo más para establecer sus hogares y sus negocios a kilómetros de distancia de sus clientes», reclamó con el Plan de Telecomunicaciones que está listo en el bolsillo. Respecto a la Administración Electrónica, mientras, marcó el deber de realizar un esfuerzo de formación y convertirla en «accesible» y «tangible». «Que cualquier persona, de 20 o de 70 años, sea capaz de entender que, entre nosotros, los trabajadores de la Diputación, y ellos, los ciudadanos, hay una tecla de separación», pidió.
Pero en la primera declaración de intenciones de De Vicente también hubo omisiones. El Palacio de Congresos y Segovia 21 (rebautizada como Urbanización Quinta Real) no aparecieron en la hoja de ruta que marcó tras recibir los votos del PP (13) e inesperadamente de Ciudadanos (dos) para convertirse en presidente. El proyecto del Palacio de Congresos continúa paralizado por los problemas en el abastecimiento de agua y, seis años después de que se anunciara su inminente apertura, aún no tiene fecha de inauguración. Mientras, la Diputación redujo ostensiblemente la partida para obras y equipamiento en esta infraestructura en sus últimos presupuestos provinciales.
Unas cuentas en las que también figura la previsión de resultados para este año de Segovia 21. Tampoco dejó traslucir nada De Vicente sobre sus proyectos respecto a esta sociedad, que en el anterior mandato estuvo en concurso de acreedores. El futuro del campo de golf, la venta de las parcelas libres en la finca de Quitapesares y el posible relevo del despacho Verae como administrador constituyen las principales ‘patatas calientes’ en este complejo que nació con el aura de parque empresarial, residencial y de ocio y que ahora lucha para salvar los muebles.
El turismo de congresos que atraería con la apertura del Palacio impulsaría uno de los sectores que el nuevo presidente de la Diputación ha señalado como estratégico. En el objetivo marcado de que los municipios aúnen pasado, presente y futuro, el reto para el turismo es conseguir ser «lo suficientemente atractivo como para  seducir a todos sus activos». Ninguna señal hay de momento, en cambio, respecto a nuevas reivindicaciones para recuperar la financiación estatal de los planes provinciales y si se mantendrá el Plan de Ayuda a Inversiones Municipales (PAIM) que se puso en marcha el año pasado. Cuestiones que habrá que aclarar en esta nueva era que comienza en la Diputación.