CRÓNICAS BÁRBARAS

Manuel Molares

Periodista. Analista de la política, la cultura y de la sociedad global


Sanchez el republicano

Este último 14 de abril, coincidiendo con el 88 aniversario de la proclamación de la II República, Pedro Sánchez publicó un tuit con el cartel de una calle llamada como esa fecha y, al lado, el lema “Salud y República”.

 

Quien desee ver en Twitter la proclamación republicana del primer ministro de la monarquía constitucional española no lo encontrará. La ha borrado.

 

Pero Google tiene memoria. Aparece en la primera dirección que sugiere cuando se escribe “Twitter+Pedro Sanchez+Salud y Republica”.

 

Ser republicano es tan constitucional como ser monárquico o no definirse sobre el sistema de Estado, aunque con monarquía constitucional, elegida en referéndum por una abrumadora mayoría en 1978, España va mucho mejor que aquella II República que acabó en guerra civil y una dictadura de 36 años.

 

Como continuamos con esa añoranza de la República, y se insiste en que su llegada fue democrática, como lo fue también el triunfo de las izquierdas del Frente Popular de 1936, debe recordarse que no, que fue fruto de un pucherazo electoral.

 

Y aun sabiéndolo, Alfonso XIII renunció: no quiso reinar desde Madrid, que en esas municipales resultó republicana; porque eran elecciones municipales, no generales.

 

Habiendo ganado los monárquicos en casi toda España y perdido sólo en grandes ciudades, los republicanos decidieron rápida e irrevocablemente las instituciones centradas en Madrid, lo que resultó como tomar el país entero.

 

En ese pucherazo, como el de 1936 en el que se falsificaron multitud de actas para dar ganadores los partidos perdedores, los de la izquierda, participaron también innumerables militantes izquierdistas.

 

Entre ellos un antepasado de este cronista, fundador del PSOE y de UGT en su localidad, que reconoció haber falsificado las actas de las mesas electorales en las que colaboró en ambas ocasiones.