Soto: "Esta sentencia nos libera de la postración social"

A.M.
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Atilano Soto, llega a la Audiencia Provincial, durante el juicio - Foto: ICAL

El expresidente de Caja Segovia, Atilano Soto, ha declarado a EL DÍA, tras conocer la sentencia que le absuelve, junto al resto de los que fueron directivos y responsables del comité retribuciones, que el fallo les "libera de la postración social".

Para Soto, "la sociedad estaba desinformada [sobre las altas prejubilaciones a los directivos], la causa me ha dolido muchísimo por dentro,  no conozco en profundidad el fallo pero nos libera de una causa que entiendo que ha sido una cierta persecución, una acusación realmente temeraria que nos ha dejado con una postración social muy importante durante un largo tiempo que, por fin, ha sido liberada gracias a la sentencia".

Atilano Soto ha afirmado que, en el caso de los miembros del consejo de administración acusados, también de la comisión de retribuciones, él y los vicepresidentes Elena García Gil y Manuel Agudíez, se limitaron a informar un proyecto "que era interesante" y someterlo a la aprobación del consejo, sin que pusieran obstáculo ni la comisión de control,  ni tampoco el comité de auditoria,  la Junta de Castilla y León, el Banco de España o la CNMV, 

¿Qué faltaba?, se ha preguntado,  ¿algún angelito del cielo que tuviera que poner la mano a favor de nuestra autenticidad y verdad?.  Asimismo, Soto ha negado que existiera alguna trama: "pero qué voy a tramar, cui prodest [a quién aprovecha], si yo no decido nada, al revés, [las prejubilaciones] eran un proyecto a favor de la Caja, [para retener] el talento de aquellos que la habían dirigido, con gran éxito, por cierto".

A su juicio, con este caso se ha producido "una lectura poco ética, poco lógica y poco científica de la situación, gracias a que la justicia está para dar la razón a quien la tiene, ya lo dije cuando entraba en la Audiencia Provincial [el pasado enero, en el inicio del juicio] estoy contento, lo llevo con humildad, no he gritado en ningún sitio".

En la conversación, Atilano Soto ha insistido en que "todo se hizo desde la legalidad y la transparencia,  de la manera más ortodoxa del mundo, yo era el presidente, pero uno más del consejo de administración el cual me manda para hacer lo que hacía, además, con la mayor legalidad posible, que era mi obligación".

Después de manifestar que "el precio de mi paz era el silencio" y que la causa le ha dolido "muchísimo por dentro, a mis seres queridos, a los amigos, a los que me conocen", Soto ha aclarado que no tiene  "ninguna animadversión a nadie, ni por esta ni por ninguna otra causa, en política también aprendí a considerar que también existía el otro y lo he tenido siempre cerca de mi, en algunos momentos más que cerca de mi, representando también a la parte que él representaba, y eso no me ha sido evaluado suficientemente pero yo sí que he aprendido de ello a considerar a los demás".

Asimismo ha explicado que lo que ocurrío con Caja Segovia, tras la fusión en el Banco Financiero  y de Ahorros (BFA), que desembocó en Bankia,  "no tiene nada que ver con esta causa, fue el empujón que nos obligó a entrar en una determinada sociedad o grupo, fracasó, como tantísimas otras Cajas de España, pero porque fue absorbida por el FROB, eso no se analiza adecuadamente y se echan las culpas al presidente, casi siempre, en los medios, y hemos tenido que aguantar".