LA COLUMNA

Carmen Tomás

Escritora y periodista en información económica


Un febrero engañoso

La brutal subida del SMI aprobada en 2019 sumada a la de este año, 28,3% en total, sigue haciendo estragos en el mercado laboral. Ayer martes se conocieron los datos del mes de febrero y los colectivos más vulnerables a esa subida de los costes sigue perdiendo trabajadores. En el segmento de los jóvenes, menores de 25 años, por ejemplo, el desempleo ha subido en 7.208 y el número de contratos acumulados del año cae más de un 2%. Por sectores, la agricultura sigue sumando malos datos. Ha sido el peor febrero en términos interanuales también para la industria, donde el paro se reduce apenas una tercera parte de lo que lo hacía el año pasado y mal para la construcción.

La desaceleración económica es un hecho incontestable y eso se observa de forma clara en el empleo y en la afiliación a la Seguridad Social. El número de cotizantes crecía en torno al 3% y ahora no llega al 2%. Tampoco a los autónomos les ha ido muy bien. En los dos primeros meses del año, se han perdido 11.200 y en tasa interanual, la caída supera el 30%. Y en cuanto al número de parados, en febrero la bajada es de 43.000, el dato más bajo en un mes de febrero desde 2013. El Gobierno se ha mostrado muy satisfecho con estos datos. Y debería recordar que ni un mes hace primavera, ni los datos son tan buenos si se miran con perspectiva.

La economía está creciendo menos de la mitad que lo hacía hace apenas 2-3 años y lo peor puede estar por venir. Y no sólo por lo que ya sabíamos sino por las complicaciones que a nivel mundial pueda traer la pandemia del coronavirus. Ya han mostrado su preocupación la UE, la OCDE y demás organismo nacionales e internacionales. El Gobierno, sin embargo, parece que continúa con sus planes de subir cotizaciones e impuestos y de aumentar la regulación haciendo más difícil la vida de los ciudadanos y las empresas. Veremos cuánto duran las previsiones que ha realizado apenas hace unos días.