Sin excusas para dejar de fumar

Sergio Arribas
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Sanidad anuncia que financiará la vareniclina, uno de los fármacos más eficaces para dejar el cigarrillo. En Segovia la tasa se éxito supera el 50% cuando se combinan los tratamientos farmacológicos y la terapia psicológica

De las 14,5 millones de cajetillas que se despacharon en Segovia en 2008 se ha pasado a 7,3 el año pasado - Foto: Jesús J. Matas

El anuncio de la ministra en funciones de Sanidad, María Luisa Carcedo, hace apenas una semana, cumplía una vieja reivindicación de los profesionales que luchan a diario contra el tabaquismo. La Sanidad pública española financiará por primera vez el medicamento más eficaz para dejar de fumar. No parece casual la decisión, en un momento en el que el número de fumadores aumenta en España, donde el tabaco causa unas 52.000 muertes al año. La última encuesta de tabaquismo de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria apunta un incremento del número de fumadores, de un 3,3% entre 2017 y 2019, hasta situarse en el 23,3% de la población.

De los tres tipos de fármacos que se emplean, bajo prescripción médica, para soltar el cigarrillo, ahora entrará en la cartera de servicios, según anunció la ministra, la vareniclina; conocida también como ‘Champix’ (de Pfizer) su marca comercial de referencia. ¿Sus virtudes? El medicamento, que requiere receta, y tiene una tasa de éxito de hasta el 40%, disminuye el ‘placer’ del cigarro y reduce los síntomas ocasionados por la abstinencia de nicotina. En otras palabras, evita el ‘mono’ y quita las ganas de fumar.

El Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo lleva dos décadas reclamando que el tratamiento contra la adicción a la nicotina entre a formar parte de la carta de servicios de atención primaria. También la Sociedad Científica Española de Neumología se posicionó a favor de la financiación de los tratamientos al comprobar que mejora el grado de deshabituación de los pacientes. «Es una buena noticia, una cuestión de sentido común, porque si el tabaquismo está reconocido como una enfermedad y tiene un tratamiento que se ha demostrado eficaz, lo lógico es que se financie», sostiene el neumólogo Graciliano Estrada, especialista en el Hospital General de Segovia. 

El número de fumadores ha aumentado un 3,3% en España entre 2017 y 2019.El número de fumadores ha aumentado un 3,3% en España entre 2017 y 2019. - Foto: EUROPA PRESS Challiyil Eswaram

Esta medida no excluye las de carácter preventivo, para evitar la incorporación al consumo, especialmente entre los adolescentes, donde, según subraya, se ha detectado en los últimos años un incremento en el número de fumadores, entre los 15 y los 25 años de edad, donde el 17% fuma de forma habitual.

Las posibilidades se multiplican por diez.  La medicación, con control médico, y con el apoyo de terapias psicológicas, multiplican por diez las posibilidades de dejar de fumar con éxito si se compara con el esfuerzo personal aislado del fumador. Existen tres tipos de tratamientos. Además de los sustitutivos de la nicotina —parches, chicles y sprays—, existe el bupropion (con sus marcas comerciales Zyban, Wellbutrin y Aplenzin), un antidepresivo de receta de acción prolongada que ayuda a reducir las ansias y los síntomas de abstinencia de la nicotina; y la vareniclina (Champix). 

Para el doctor Estrada, presidente de la Sociedad Castellanoleonesa y Cántabra de Patología Respiratoria (Socalpar), la vareniclina es el fármaco «más eficaz y más seguro». «No tiene apenas contraindicaciones en la toma [comprimidos], muy pocas interferencias con otros fármacos o patologías y pocos efectos secundarios. Pueden ser frecuentes pero muy leves. Por mi experiencia con pacientes, pueden producirse alteraciones gastroestinales y algo de insomnio. En general es un fármaco bien tolerado y seguro».

En 2018 se recaudaron por venta de tabaco en Segovia 38,6 millones.En 2018 se recaudaron por venta de tabaco en Segovia 38,6 millones. - Foto: RUEDA VILLAVERDE

Con la vareniclina el tratamiento dura unos tres meses. Se administra por vía oral en forma de comprimidos. Al mes de tratamiento las posibilidades de dejar de fumar se multiplican por dos y a las ocho semanas estqa cifra se multiplica por cinco. Y si se alcanzan las 12 semanas, las opciones de éxito se multiplican por diez u once.

Como todo medicamento, añade el neumólogo, tiene que ser prescrito por un médico después de hacer su historia clínica y valorar el grado de abstinencia de los enfermos. Los fármacos están especialmente dirigidos a quienes tienen una dependencia severa, que se refleja en varios síntomas, como fumar más de una cajetilla al día.

Estrada sostiene que los estudios y ensayos clínicos demuestran que la unión de una terapia conductual —ayudada por un profesional, como psicólogo o enfermera-, el medicamento— la vareniclina—, incluso asociada con los ‘parches’, supone la «combinación más eficaz» para ayudar a dejar de fumar en la mayoría de los casos; especialmente para los más severos, aquellos que siguen fumando pese a tener una enfermedad previa, como infartos o tumores asociados al tabaco.

Consumo y venta de tabaco en Segovia.Consumo y venta de tabaco en Segovia. - Foto:

Cuando la persona acude al médico para pedir ayuda, se somete a una evaluación —el más famoso es el Test de Fagerström— que mide el grado de adicción a la nicotina, en función del número de cigarrillos que fuma o el grado de ansiedad o dependencia. Los fármacos están indicados no tanto para el fumador ocasional como para quien manifiesta una situación más acentuada de tabaquismo. 

Un tratamiento de seis meses y 300 euros

Los fármacos, pese a quedar demostrada su eficacia, tan solo los utilizan un 3% de los fumadores para dejar el hábito. La financiación pública de la vareniclina puede contribuir a aumentar este porcentaje, teniendo en cuenta que no es un medicamento barato. El precio varía en función de los envases y la dosis. Actualmente, una caja de 11 comprimidos cuesta unos 57,99 euros. «El tratamiento durante unos seis meses, si se hace completo, suele costar unos 300 euros», explica el neumólogo. Aún se desconoce que porcentaje financiará la Sanidad pública.

Las ventas de cajetillas cayeron en picado en 2011 por la nueva Ley Antitabaco.Las ventas de cajetillas cayeron en picado en 2011 por la nueva Ley Antitabaco. - Foto: Pablo Lorente

El debate sobre si las arcas públicas deben costear los tratamientos farmacológicos a los fumadores que quieren dejar el tabaco está abierto, aunque el doctor Estrada no tiene dudas de que «compensa». «Cuando un paciente deja de fumar disminuye claramente su riesgo de enfermedad cardiovascular, por ejemplo de infarto; también la probabilidad de empeoramiento de las enfermedades respiratorias crónicas. Esto supone ahorro porque disminuyen las hospitalizaciones».

«Si se quiere dejar de fumar, se puede conseguir»

La nicotina es la principal sustancia adictiva del tabaco. Cuando alguien se fuma un cigarrillo, es absorbida rápidamente por los pulmones y transmitida al cerebro. La nicotina (el tabaco) es la tercera sustancia más adictiva tras la heroína y la cocaína. «Es de las drogas más adictivas», señala el neumólogo Graciliano Estrada.

No obstante, el especialista subraya con contundencia que «si se quiere dejar de fumar, se puede conseguir, ese es el mensaje más importante». «No pasa nada porque se recaiga una o dos veces, lo importante es intentarlo y conseguir al final dejar el tabaco», señala el especialista, que atiende a diario, en su consulta de Neumología del Hospital General, a pacientes con alteraciones respiratorias provocadas por el tabaco.

Muchos piden ayuda para abandonar el cigarrillo. «Con un programa de deshabituación tabáquica, realizado por un profesional médico y con todos los tratamientos posibles, más del 50% de los pacientes dejan de fumar a largo plazo. Esa es la experiencia que tenemos aquí en Segovia, de pacientes que nos remiten al servicio de Neumología», explica.

Los médicos de familia atienden a 6.635 fumadores en Segovia

La vareniclina (Champix) es un fármaco que exige receta. También el bupropión, el antidepresivo que no contiene nicotina y que se ha demostrado eficaz contra el tabaquismo. Al tener efectos secundarios y contraindicaciones importantes solo debe utilizarse bajo prescripción médica. La vareniclina, el bupropión y los parches de nicotina, son los tres fármacos indicados por la  Agencia Española del Medicamento (Aemps) para la deshabituación tabáquica, aunque los dos últimos no están en los planes de Ministerio de Sanidad para su financiación.
Salvo los parches —que pueden comprarse con o y sin receta—, los otros dos tratamientos exigen control y seguimiento médico. Sanidad de Castilla y León (Sacyl) mantiene un servicio de atención a personas fumadoras, incluido en la cartera de servicios de atención primaria desde 2005. A todos los pacientes que acuden a las consultas de atención primaria se les interroga sobre su consumo de tabaco de forma periódica y el médico anota en su historia clínica el número de cigarrillos consumidos. Se valora también el interés del paciente para dejar de fumar y se les orienta sobre recursos y posibilidades de tratamiento para abandonar el hábito. 
El registro indica que 2018 existían 6.635 fumadores atendidos en Segovia a través de este servicio, 239 más que en 2017 (6.396). En 2016 eran 5.870, lo que supone un aumento del 13% en el número de usuarios en dos años. El servicio se dirige a las personas mayores de 14 años fumadoras habituales —la que fuma o ha fumado a diario—, con independencia de la cantidad y tipo de consumo, durante al menos los últimos 30 días. Por otro lado, y con financiación de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta, también se desarrolla en Segovia un programa de deshabituación tabáquica a cargo de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC). Son, en síntesis, charlas y terapias de grupo a pacientes derivados por los equipos de atención primera de salud y servicios de salud laboral.

La venta de cigarrillos se reduce a la mitad en la última década

En Segovia se venden la mitad de cajetillas de cigarrillos que hace diez años, aunque la recaudación por la venta de todo tipo de tabaco se mantiene en índices similares a los de hace una década. Segovia no ha sido ajena al progresivo descenso en las ventas en España, que se explican en una suma de factores: la crisis, las subidas de impuestos y precios, la Ley Antitabaco —de 2006 y la modificada de 2011—, el aumento del contrabando y una mayor concienciación ciudadana en el cuidado de la salud.

En Segovia el descenso en la última década es del 50% si comparamos las ventas de cajetillas registradas en 2008 (14,5 millones) con las de 2018 (7,3 millones), según la Estadística del Comisionado para el Mercado de Tabacos. En estos diez años el descenso ha sido continuo, aunque especialmente brusco en 2012, tras la nueva Ley del Tabaco de 2011, cuando se vendieron 8,9 millones de cajetillas, frente a los 10 millones del año anterior. Fue cuando se prohibió fumar en cualquier espacio de uso colectivo o local abierto al público.

Más fumadores.  La espectacular pérdida de ventas no implica un descenso en el número de fumadores en la misma proporción. El número de fumadores ha aumentado un 3,3% en España entre 2017 y 2019, hasta situarse en el 23,3% de la población, según la la última Encuesta de Tabaquismo realizada por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria. En 2011, por ejemplo, el porcentaje de fumadores diarios era del 24%. En Segovia, según datos del Sacyl, las consultas de atención primaria tenían registrados el año pasado a 6.635 fumadores, un 13% más que hace dos años. Por lo que se refiere a Castilla y León, el número de fumadores ya iguala a los que existían antes de la ley antitabaco.

Es la región donde más personas reconocen haber fumado alguna vez (casi el 80%) y su porcentaje de fumadores supera diez puntos la media nacional. Ahora ha vuelto a máximos del 33,1%, después de caer tras la prohibición de consumir en espacios cerrados en 2011, según la Encuesta sobre alcohol y drogas en España (Edades) del Ministerio de Sanidad.

Aunque en Segovia se vendan ahora la mitad de cajetillas que hace diez años, el progresivo aumento de los precios del tabaco hace que la recaudación no sea mucho menor. Mientras en 2008 la recaudación por la venta de tabaco ascendió en Segovia a 40,2 millones (37,8 millones solo por la venta de cajetillas de cigarrillos), el año pasado fue de 38,6 millones (33,5 por venta de cigarrillos), 1,6 millones menos.

La recaudación experimentó un brusco descenso tras el endurecimiento de Ley Antitabaco, pasando de 43,5 (2010) a 41,7 millones (2011). En todo caso, Hacienda ingresa más ahora que, por ejemplo,  en 2004 (34,3 millones) y 2002 (32,1 millones). En 2004 se vendieron 14,7 millones de cajetillas. Los fumadores de cigarrillos gastaron entonces 31,8 millones; y en 2002 se recaudaron 29,9 millones por la venta de 15,2 paquetes de cigarrillos.