El Viveros Herol Nava comienza su gran aventura

Nacho Sáez
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El Viveros Herol Nava debuta este sábado ante el Atlético Valladolid en la Asobal, el mayor reto de su historia después de tres ascensos en una década.

Bruno Vírseda, durante un entrenamiento. - Foto: Balonmano Nava

El 7 de septiembre es nuestro aniversario», cantaba Mecano. Desde este sábado se convierte también en una fecha histórica para el Viveros Herol Nava, que debutará en la máxima categoría del balonmano español. Ante el Recoletas Atlético Valladolid (18:30 horas, Pabellón Guerreros Naveros) vivirá otra jornada inolvidable dentro de esta década mágica que desearía que no se acabara nunca. Tres ascensos hasta alcanzar la cúspide adornan la trayectoria de un club que ha asombrado a España y que no se quiere detener ahí. 
Comienza su gran aventura con el firme propósito de no transformarse en flor de un día. La permanencia es el objetivo indiscutible del equipo que volverá a entrenar Daniel Gordo, reforzado en la plantilla y en la parcela técnica. «El club ha hecho un gran esfuerzo en todos los sentidos y puedo decir que estoy contento. Es el mejor grupo con el que he trabajado a pesar de que los que he tenido siempre han sido buenos», señala el técnico leonés, listo para un desafío mayúsculo que arranca con un derbi regional, como los que protagonizó en las dos últimas pruebas de pretemporada contra el Villa de Aranda (victoria por 30 a 20) y el Ademar León (derrota por 33 a 27).
Con las únicas dudas de Adrián Rosales y Miguel Baptista, que arrastran molestias de tobillo, el Nava se viste de largo en la Asobal tras haber cosechado un nuevo éxito social. 950 aficionados se han sacado su abono (y decenas se han quedado sin él) «para disfrutar de una de las mejores ligas de balonmano del mundo», tal y como subraya Gordo. Nadie parece en condiciones de poder discutir la dinastía del FC Barcelona –nueve títulos consecutivos y hasta el pasado 13 de abril ninguna derrota en seis años–, pero la Asobal sigue plagada de clubes históricos que sueñan con reverdecer viejos laureles. 
El Ademar León, Bidasoa Irún, Fraikin Granollers, Anaitasuna o Ciudad de Logroño dan lustre a una competición con treinta jornadas que se alargará hasta finales de mayo. Nueve meses en los que el Nava tendrá que ganarse la salvación. «La clave va a ser tener tranquilidad», apunta su técnico. «Hay que ser conscientes de que la temporada va a ser apasionante, ilusionante, pero también con una exigencia máxima». Gordo apela al factor cancha para volver a convertir el Pabellón Guerreros Naveros en un fortín, aunque subraya que «además tenemos que estar preparados para sufrir».
De cara a este tramo inicial de la temporada, al entrenador del conjunto navero le preocupa especialmente la adaptación de los nuevos en la primera línea: «Estamos trabajando para que lo antes posible tengamos buenas sensaciones». El primer envite, el Atlético Valladolid, servirá para que se reencuentren con un puñado de viejos conocidos. En el equipo que dirige Óscar Ollero se integran ‘ex’ del Nava como Nico López, Roberto Turrado o Roberto Pérez, que se encargarán de dar la bienvenida a la categoría a sus antiguos compañeros. Estos se enfrentan al mayor desafío de sus vidas. Tras subir a Primera Estatal en 2009, a División de Honor Plata en 2014 y a Asobal este año, adivinar qué le espera al Nava a partir de ahora se convierte en la principal incógnita a despejar. Aunque con la diversión como prioridad.