El Señor de Bobastro, un Viriato en la época de los omeyas

Javier D. Bazaga (SPC)
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Bernabé Mohedano Cuadrado acaba de publicar su ópera prima, una apasionante novela histórica que nos sumerge de lleno en el Califato a finales del siglo IX a través de las hazañas de un rebelde, ni héroe ni villano, que desafió al emir de Córdoba

El Señor de Bobastro, un Viriato en la época de los omeyas - Foto: JUAN LAZARO

Después de cinco años de arduo trabajo de documentación histórica, construcción de los personajes y escritura, Bernabé Mohedano Cuadrado ha dado a luz su ópera prima: El señor de Bobastro. Una novela histórica que nos sumerge en la Hispania de finales del siglo IX y principios del X, donde las luchas entre árabes y cristianos se dirimían en el sur de la Península Ibérica, mientras que se forjaban los reinos del norte con Alfonso III, o se fundaban nuevas y prósperas ciudades en el Mediterráneo como la espléndida Bizancio.
Son los inicios de la Reconquista, la prosperidad del Mediterráneo, las riquezas de Damasco o la construcción de la propia Bobastro, en el corazón de la serranía de Málaga. 
Todos escenarios por los que nos lleva esta obra que, a pesar de una exhaustiva recopilación de datos y fidelidad histórica, transita hacia la novela de aventuras gracias al carisma de sus personajes, sus andanzas y el momento histórico en el que los envuelve. «Nace como una novela histórica en mi cabeza, pero el narrador coge su propia personalidad y acaba siendo casi una novela de aventuras», apunta Mohedano.
El señor de Bobastro narra las hazañas de Omar ibn Hafsun, un rebelde hispano, muladí, que llegó a poner en jaque al mismísimo emirato de Córdoba ante la presión creciente de los árabes que llegaron en el 711. 
«Entre los hispanos hay un descontento social contra la presión árabe y él canaliza toda esa rebeldía», explica el autor, aunque matiza la concepción de su personaje como un héroe.  «Es un héroe con grises», alega. De hecho, Mohedano huye de la narración en primera persona y escoge a uno de sus soldados para dar fe de los acontecimientos y «evitar el personaje monocromático». No obstante, él mismo lo considera «un Viriato en la época de los omeyas».
Pero alrededor de este personaje hay más, muchísimo más. Estamos ante toda una época poco conocida sobre la que el autor decidió poner el foco. «Históricamente, el libro cubre el final de la Alta Edad Media desde mediados del siglo IX hasta el primer tercio del X. Se trata de una época oscura y poco tratada en la que aparecen personajes y acontecimientos que aún hoy retumban».
Por tanto, ni héroes ni villanos, únicamente hombres que luchan por sobrevivir lo más cerca posible de unos ideales, y es que «la moral que hoy en día nosotros tenemos no tenía nada que ver con la del siglo IX», sentencia. 
Eso también le permite gozar de unas «licencias narrativas» dentro, eso sí, de una historia «real». «La historia es real, y los personajes también, al menos tal y como nos ha llegado», defiende el autor, que confiesa que la labor de documentación es «lo que más me ha costado». Una labor en la que reconoce la ayuda «inestimable» de Virgilio Martínez Enamorado, doctor en Historia Medieval por la Universidad de Málaga, y de Francisco Ortiz Lozano, maestro y autor también de exhaustivas investigaciones y publicaciones sobre la materia. A ellos acudió para respetar la «coherencia histórica».

Ataques sarracenos

Mohedano trata con detalle acontecimientos y viajes, así como el nacimiento, infancia y llegada al trono del califa Abderramán III. Rescata los ataques sarracenos a la costa francesa y el interior de Europa y describe el convulso mediterráneo con las recién nacidas Amalfi y Venecia, que van ganando peso en el panorama mundial ante el declive bizantino. 
Nos lleva a visitar Santa Sofía y el Gran Palacio del Emperador León X el Sabio, y se introduce en las cortesanas luchas de poder de Constantinopla. La Reconquista y los movimientos de los distintos reinos peninsulares y de los que conforman el mediterráneo animarán y condicionarán por tanto los avatares del protagonista. Aunque él también influirá en los devenires de la Historia que, en el caso de Abderramán III, no habría sido como hoy la conocemos.
Hijo de profesora de Historia y nieto de escritor, Mohedano Cuadrado nació, lógicamente, entre libros, por lo que no es de extrañar su pasión por las letras.